Por Redacción | 1 Julio, 2022 a las 1:32 - Escrito en Viña y fogón

Redacción. El Lechazo Asado es la seña de identidad de Aranda de Duero, el buque insignia de su gastronomía que ha perpetuado durante siglos hasta hoy, cuyo secreto es la simplicidad de los ingredientes, estrechamente ligada al conocimiento de la tradición que vuelca las raíces y sabores de la tierra.

Su receta contiene un gran legado histórico y sitúa a la ciudad como referente gastronómico, enamorando a todo aquel que lo descubre.

MejorableAceptableBuenoMuy BuenoExcelente (7 votos, media: 5 de 5)
Loading ... Loading ...

El encendido del horno es uno de los puntos clave de la elaboración. El proceso comienza desde primera hora de la mañana y, en él, el asador escucha cada uno de los sonidos del horno entendiendo qué es lo que necesita. La respiración de la chimenea y el crepitar del fuego se funden en un diálogo imprescindible para que el lechazo asado consiga su color dorado, su potente sabor y la temperatura justa. Horas de atención y dedicación llenas de pasión, durante las que los asadores comprenden la importancia de la materia prima y de las técnicas del asado.

Algunos apuestan por el limón, otros por una pizca de manteca y otros simplemente añaden agua y sal. Se trata del mismo elemento principal, pero con una esencia única en cada uno de los asadores. Las pequeñas diferencias que van desde los ingredientes empleados hasta la forma del horno hacen que cada lechazo arandino sea una experiencia exclusiva y muy especial. Una receta que encuentra su maridaje perfecto en los vinos D.O. Ribera del Duero y la Lechuga de Medina.

Continuar leyendo …

Por Pedro Félix García García | 30 Diciembre, 2019 a las 8:17 - Escrito en Cultura

Limpiando pacientemente figuras de angelitos
Limpiando pacientemente figuras de angelitos

Pedro Félix García. Ya se ha terminado de restaurar completamente el ‘cascarón’, hasta el punto de que ha sido posible retirar la plataforma del cuarto piso del andamio.

Detalle de láminas de pan de oro a medio ahuecar

Detalle de láminas de pan de oro a medio ahuecar

MejorableAceptableBuenoMuy BuenoExcelente (14 votos, media: 5 de 5)
Loading ... Loading ...

En la fotografía que abre este cuarto reportaje sobre la marcha de los trabajos de restauración del retablo del altar mayor de la iglesia parroquial de Vadocondes (Burgos), vemos a Laura do Rego -joven restauradora brasileña afincada en Burgos y felizmente casada con un burgalés- dedicada en ese instante a limpiar con paciencia uno de los angelitos de los que se encuentran habitualmente en la parte alta del retablo, acompañado de otros tres compañeros más, repartidos todos ellos a lo largo de la base del cascarón al mismo nivel en el que está situada la imagen de San Fernando. Algunos de estos cuatro angelitos conservan todavía sus alas; otros las han perdido.

Conviene relatar aquí -aunque no sea más que como hecho anecdótico, pero que merece saberse- que estos cuatro angelitos ha sido limpiados antaño a conciencia más de una vez y más de dos -además muy a conciencia- a lo largo de sus casi trescientos años de existencia. Con toda su buena voluntad y posiblemente coincidiendo con la proximidad de festividades importantes, nuestros antepasados -más bien nuestras antepasadas en este caso- tras bajarlos, procuraban quitarles bien la mugre acumulada, y vaya si se la quitaban, frotándoles con estropajos y bañándoles en aguas cuando menos jabonosas, si no con lejía o amoniaco incluso. También era frecuente untarles después con clara de huevo a modo de capa ‘protectora’ que les procurase ‘brillo’ añadido. Y claro, lo que nos toca ahora -en el siglo XXI- es procurar hacerles recuperar un estado lo más semejante posible al que tuvieron en origen. Las tallas de los angelitos son fáciles de quitar y poner, pues sólo están sujetas al armazón del retablo mediante unos hierros que penetran en los glúteos de las figuras a través de unos orificios allí practicados y que se aprecian muy bien en la fotografía. Podríamos decir que estos angelitos casi se encuentran ‘empalados’.

Continuar leyendo …

Por Antonio Adeliño Vélez | 20 Diciembre, 2019 a las 9:05 - Escrito en Cultura

Antonio Adeliño Vélez. Ya va siendo habitual encontrar a Fernando Arribas Lázaro (Nano), pintando un mural en una fachada del barrio de Santa Catalina de Aranda de Duero. Y en esta ocasión, el artista arandino afincado en Valladolid, compagina costumbrismo y modernidad en una nueva obra que surge de su ingenio y que, seguramente sin intención del autor, va configurando un sello de identidad para el vecindario de Santa Catalina.

MejorableAceptableBuenoMuy BuenoExcelente (27 votos, media: 5 de 5)
Loading ... Loading ...

La Asociación de Comerciantes de Santa Catalina como promotores de la obra y el Grupo Gerardo de la Calle como patrocinador, han elegido una fachada lisa de un bloque de la avenida de Burgos, junto al Centro Cívico “Virgen de las Viñas”, para materializar un nuevo encargo al muralista arandino. Y esta vez el pintor, ha unido en su obra una escena costumbrista de mediados del siglo pasado, con un paisaje industrial moderno, donde sorprende singularmente la estampa preindustrial de una galera arrastrada por caballos, frente a otra imagen moderna de una planta de transformación de áridos; y aunque ésta última aparece en el cuadro más pequeña, expresivamente es más potente por cuanto sustenta a la primera, queriendo de esta forma, hacer un guiño al empresario Gerardo de la Calle Vallés que aparece retratado en sus inicios como industrial a lomos de un caballo de tiro y después simbólicamente representado como artífice de la gran empresa que contemplamos a sus pies.

Nuevamente Nano, nos sorprende con su buen hacer en el manejo del aerógrafo, ya que ha conseguido realizar una obra artística que cumple su inicial función estética, a la vez que rinde homenaje de gratitud a uno de los más significativos emprendedores ribereños, pues aunque segoviano de nacimiento, es arandino de corazón y devoción. Y en su persona se quiere agradecer el sacrificio de todos los inmigrantes del medio rural y agrícola de nuestra España más castiza, hacia el mundo industrial y urbano de entonces; pues supuso para ellos un esfuerzo titánico no exento de sufrimiento, para progresar personalmente y para transformar la sociedad y mejorarla, que no ha sido debidamente reconocido.

Continuar leyendo …

Por Redacción | 19 Diciembre, 2019 a las 9:08 - Escrito en Cultura

Planeta Sonoro. Tras su paso por Sonorama Ribera 2019, la artista de Detroit regresa a Aranda de Duero en Navidad.

Holly Miranda

Holly Miranda

MejorableAceptableBuenoMuy BuenoExcelente (10 votos, media: 4.8 de 5)
Loading ... Loading ...

Holly Miranda nació entre Detroit y Nashville, dos ciudades con gran peso musical que tendrían una influencia muy profunda en su propia aventura artística.

Empezó a tocar el piano y guitarra a partir de los 6 años. A los 14 años se mudó a Nueva York y a los 16 ya había fundado su carrera profesional.

A lo largo de casi 20 años, Holly ha estado tocando, escribiendo y produciendo junto a artistas de gran prestigio internacional como Florence And The Machine, Karen O, Lou Reed, The XX o Lesley Gore.

La pasada edición de Sonorama Ribera, Holly Miranda sorprendió al público y crítica con un concierto para piano, íntimo y especial frente al retablo principal de la Iglesia de Santa María.

Durante un instante, la ajetreada mañana de verano se calmó dando paso a un directo icónico, minimalista y cargado de emociones.

El próximo jueves 26 de diciembre de 2019 a las 20:00 h volveremos a revivir ese sentimiento en la Iglesia de Santa María. Un concierto único en un espacio muy particular.

Las entradas tienen un precio de 10€ y ya están disponibles en Café Central, Entradasatualcance.com y en taquilla (30 minutos antes del show).