Por Redacción | 5 Diciembre, 2013 a las 6:47 - Escrito en Es Noticia

Redacción/Agencias. Los consejeros de Castilla-La Mancha, Extremadura y Castilla y León han mantenido una reunión en Madrid para ratificar su compromiso de implantar una licencia interautonómica de caza, paso previo para lograr una única licencia en el conjunto de España.

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La Junta de Castilla y León lleva meses impulsando esta iniciativa con el objetivo final de lograr un consenso general en España. Castilla y León, Castilla-La Mancha y Extremadura han ratificado el compromiso mutuo de avanzar en la licencia única entre las tres comunidades invitando al resto de comunidades autónomas a adherirse a este objetivo común de mejorar la gestión cinegética.

La licencia interautonómica tiene como principal objetivo reducir la burocracia en el sector cinegético, simplificar la tramitación administrativa -de manera que la obtención de la licencia de caza sea más sencilla- y facilitar la movilidad de los cazadores en el conjunto de las comunidades que se sumen al acuerdo, evitando cargas administrativas.

El consejero de Fomento y Medio Ambiente de Castilla y León ha señalado que el compromiso de las tres comunidades autónomas se traduce en “un proyecto conjunto entre Castilla-La Mancha, Extremadura y Castilla y León al que queremos que se unan el resto de comunidades autónomas“. Silván ha considerado esencial este acuerdo porque facilita la actividad cinegética en Castilla y León “no sólo a los castellanos y leoneses sino también a cualquier ciudadano de otra comunidad autónoma“. El consejero ha señalado que el compromiso ratificado por las tres comunidades mejora la práctica de la actividad cinegética y genera actividad turística, hostelera, económica y cultural.

Por Antonio Adeliño Vélez | 21 Diciembre, 2011 a las 7:48 - Escrito en Es Noticia

Antonio Adeliño Vélez. Recientemente hemos asistido a una polémica entre ecologistas y administración regional por no estar adaptada la normativa que regula la actividad cinegética en Castilla y León, a los principios de protección recogidos en la directiva 2009/147/CE del Parlamento Europeo relativa a la conservación de aves silvestres. Irregularidad que ha solventado con la reciente publicación del Decreto 65/2011 de 23 de noviembre, (BOCYL 227).

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Sin ánimo de sumarnos a la discusión, procede reflexionar sobre una actividad que es tan antigua como el hombre. Indudablemente queda lejos en el tiempo, las épocas en que la caza era un medio más de subsistencia, y el único en algunas sociedades primitivas.

Hoy la caza se entiende y practica como una actividad deportiva que genera importantes beneficios económicos en el sector y en las poblaciones que tienen establecidos cotos en sus términos municipales; y dado que después del fútbol, es el deporte con más federados (430.000) y que el 90% del territorio regional esta catalogado como zona cinegética (8,6 millones de hectáreas), es facil hacerse una idea de la importancia de esta actividad.

El aprovechamiento cinegético es un recurso muy significativo para el mundo rural, pues el arrendamiento de los cotos, aporta cuantiosos ingresos a las arcas municipales; especialmente en los pueblos pequeños, donde esta aportación constituye el 75% de su presupuesto. Por tanto, compete a todos, y no solo a la sociedades de cazadores, el cuidado del medio natural para favorecer un equilibrado desarrollo y una gestión inteligente de la caza en nuestros campos.

El hombre, como especie racional del medio natural, tiene la obligación de conservar y favorecer el desarrollo de la caza, protegiendo el hábitat de las especies de caza más expuestas a la acción humana o a las variaciones del clima; presionando sobre la abundancia de predadores, y erradicando el furtivismo.

La gestión inteligente de la caza, está en contra de una presión salvaje sobre las especies silvestres y de un conservadurismo a ultranza. El abuso conllevaría la desaparición de un recurso valioso; y la prohibición de cazar, favorecería el furtivismo, aumentaría el número de accidentes de circulación, acarrearía daños cuantiosos a los cultivos, propiciaría la proliferación de depredadores, y supondría un quebranto para las arcas municipales.