Por Redacción | 17 Junio, 2011 a las 7:27 - Escrito en ► Sabores ◄

Mochileros Gastronómicos. Cada alimento que ingerimos produce un efecto diferente en todos los niveles de nuestro cuerpo (cuerpo físico, emocional y mental). No sentimos los mismos efectos al tomar un vaso de agua que uno de whisky. Por lo que deberíamos saber las reacciones de los alimentos y utilizarlos de forma consciente, dependiendo de las necesidades de cada persona.

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Cada alimento es importante, pero no debemos de estancarnos en los mismos alimentos, si no variar la alimentación. Tenemos que cocinar y alimentarnos con alegría, libertad y amor.

Existen 7 tipos de nutrición que hemos dividido para que te identifiques en cuál te sientes mejor.

Básico: Se come cuando se tiene hambre, sin seguir ninguna conducta o filosofía. Es una conducta que responde tan sólo cuando se tiene hambre, sin tener en cuenta los efectos de lo que se come o se bebe.
Sensorial: Según el deseo de los sentidos se come haciendo caso a su aspecto, olor, gusto, color, volumen y textura. Está conectado tanto al cuerpo físico como al emocional, es muy importante usarlo de forma adecuada.

Emocional: Se sigue una alimentación con la cuál obtener una satisfacción emocional. Dentro de este nivel se hallan todos los “ismos” (vegetarianismo, higienismo, naturismo, crudivorismo, etc.), también personas que suelen cocinar platos de su infancia, o siempre cocinan tradicionalmente.
Intelectual: Está basada en las sugerencias, en general de otros. La mayoría de veces son teorías impracticables salvo para una minoría reducida que cree ciegamente en ellas. A este grupo pertenecen todos los que no creen en la energía sino sólo en la química (calorías, vitaminas, grasas, azúcares…). Valoran la cantidad y no la calidad.
Social: Se basa en el consumismo total y la economía de mercado. Es lo que interesa a la sociedad, lo que deja más negocio, lo que les conviene a algunos dirigentes y empresarios. En este tipo de alimentación nunca se tiene en cuenta qué es lo que menos contamina.
Ideológico: Alguna disciplina o creencia dice lo que se debe comer. Sigue una forma ciega, automática e inflexible lo que plantea la disciplina. Las personas no piensan en el momento de comer que les pide el cuerpo, si no que siguen sus creencias. De esta forma de comer puede repercutir en su salud a largo plazo.
Energético: Se escoge cuando se quiere comer libremente según sus necesidades. No prohíbe ninguna clase de alimentos, si no que selecciona lo que esa persona necesita en ese momento a nivel energético. Se alimenta con un propósito; crear salud, paz, equilibrio y conexión interior.

Berenjenas rellenas
Ingredientes
3 berenjenas medianas
1 cebolla
1 pimentón rojo
1/2 kilo de tomates
2 dientes de ajo
1 cucharadita de comino en polvo
2 cucharadas de avena
2 cucharadas de aceite de oliva
1 cucharada de vinagre
150 gramos de mozzarella
Pimienta

Preparación:
Cortar las berenjenas a lo largo y colocarlas en una bandeja con un poco de agua y con la cucharada de vinagre. Taparlas con un papel aluminio y cocinarlas en horno moderado hasta que la pulpa se vea que está bien blanda. Picar la cebolla y el pimentón rojo, en dados pequeños, rehogarlos en sartén con el aceite, agregar la pulpa de las berenjenas hecha puré, agregar, también, el comino la pimienta a gusto y el salvado de avena, reservar la piel, para rellenar En una olla, colocar los tomates, el ajo, la sal y pimienta. Llevar a fuego suave hasta que los tomates estén tiernos, procesar y pasarlos por un tamiz, napar las berenjenas con la salsa, cubrirlas con la mozzarella y llevarlas al horno hasta derretirlas a punto de verse gratinadas.