Por Redacción | 19 Junio, 2011 a las 14:20 - Escrito en Es Noticia

Fotografía: Javier Marqués. Gol de Zamora en el minuto 24 de juego.

Fotografía: Javier Marqués. Gol de Zamora en el minuto 24 de juego.

Redacción. Pocas veces el graderío del Campo de Fútbol del Montecillo registró tanta y tan animada afluencia como en el partido disputado ayer. Era el momento de hacer una rotunda demostración y ni el equipo ni la afición fallaron.

Fotografía: J.Marqués

Fotografía: J.Marqués

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Máxima tensión en “El Montecillo” (Aranda de Duero, ver mapa GPS) ante, sin duda, uno de los partidos más trascendentales de la Arandina C.F. Aún a 10 minutos de iniciarse el encuentro, encontrar un sitio libre en el poblado graderío era ya misión imposible.

Pese a la tensión provocada por la desafortanada actuación del Presidente del equipo rival los días previos, el ambiente fué en todo momento festivo; incluso las pancartas y consignas de la afición Ribereña mantenían ésta filosofía con deportividad… y bastante arte (ver fotografía izquierda).

Fiesta…. y buen fútbol.

También la tranquilidad fué la nota predominante en  los primeros compases del encuentro. Ninguno de los dos equipos quiso asumir riesgos innecesarios que hicieran aflorar los nervios acumulados durante las jornadas previas. Tímidos escarceos del equipo madrileño en el área rival y una Arandina CF que con los minutos ganaba confianza y aplomo sobre el césped.

Fotografía: J.Marqués

Fotografía: J.Marqués

Inmensa Arandina.

Todo éste buen hacer tuvo su recompensa en el minuto 24 de juego, cuando Zamora, tras zafarse de la errática defensa del Alcobendas para conectar un impecable disparo que se convertiría en el primer y único tanto del encuentro (ver fotografía superior).

Tras el tanto, el equipo contrario hizo notar su prisa y ansiedad provocando numerosas situaciones de tensión (ver fotografía derecha) que, afortunadamente, no fueron a mayores. La doble amarilla recibida por el jugador del Alcobendas,  Daniel Martínez, mostró una vez más el creciente nerviosismo del equipo madrileño.

La segunda parte, obligó al Alcobendas a adoptar una estructura más defensiva que paliara su inferioridad numérica. La Arandina, que ya empezaba a encontrarse con su mejor juego, asedió la portería rival y a punto estuvo de encontrar el gol, gracias en muy buena medida a la debilidad defensiva de la banda derecha del Alcobendas.

Primer partido, primera victoria, noche de fiesta para la afición… y toda una inyección de moral para la Afición de Aranda de Duero que, como pudo constatar ayer, tiene equipo y muy buen juego como para encarar ésta eliminatoria…. muy a pesar de las ya célebres “bolas”.