Por Redacción | 8 Junio, 2011 a las 7:49 - Escrito en Es Noticia

Fotografía: Don Dalinguer

Fotografía: Don Dalinguer. Los dos Veyrones participantes.

Redacción. El International Bugatti Meeting visita tierras burgalesas adentrándose hasta algunas de las más emblemáticas localidades de la comarca de Aranda de Duero. Leyendas vivas de la automoción se codean por unas horas con las tierra de un vino de leyenda: Ribera del Duero.

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Mañana jueves día 9 de junio, una caravana de, nada menos, que 96 Bugattis (de los 2.700 que existen actualmente) visitará tierras ribereñas para hacer las delicias de los apasionados del automóvil. La cita es a las 13:15 (hora aproximada) en la localidad de La Vid (dónde los participantes del Bugatti Meeting conocerán su insigne Monasterio, ver mapa GPS) y a partir de las 13:30 en la vecina localidad de Peñaranda de Duero, dónde tan glamourosa caravana realizará una parada turística y, como no, una degustación gastronómica de nuestros productos locales.

Varios son los modelos que participan en ésta edición 2011 del Bugatti Meeting, muchos de ellos de un gran valor histórico y, la práctica totalidad… de un descomunal valor económico. Sin embargo, los más aclamados por el público burgalés son, sin ningún tipo de duda, los dos imponentes Bugatti Veyron (ver fotografía superior) de más de 16.000 centímetros cúbicos, 1.001 caballos y que superan los ¡400 Km/h!. Unas cifras que escapan, incluso, a las de los Fórmula 1 más punteros del momento.

Junto a éstas dos unidades de tan mítico modelo, el visitante podrá contemplar un no menos imponente Bugatti EB110 de los años 90 y joyas de la talla del T57 Ventoux del año 1.945 ó un flamante T50 Coupé pilotado por uno de los pocos representantes españoles del certamen. También podremos disfrutar de distintos monoplazas de competición y de un amplio elenco de unidades artesanales producidas entre los años 1.920 y 1.938.

Auténtica historia viva de la automoción que, por unas horas, teñirá con su típico azul brillante las carreteras ribereñas para codearse con otra gran leyenda: el rojo intenso de nuestro Ribera del Duero.