Por Johari Gautier Carmona | 3 Agosto, 2010 a las 9:53 - Escrito en Cultura

Johari Gautier Carmona. El género del cómic, tan de moda últimamente, no es tan nuevo como lo parece. Ya en el siglo XVIII y XIX algunos autores lo utilizaban con otros fines alejados de la simple diversión que hoy le concedemos.

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Rai Ferrer, autor de la célebre obra Durruti, y Carlos Azagra, reconocido ilustrador de la revista El Jueves, han presentado un libro original titulado “Viento del Pueblo” en el que las historietas se ligan con la necesidad de mantener viva la memoria colectiva. El libro se enmarca en el centenario del movimiento libertario CNT y trata de rescatar importantes capítulos de la historia española con la intención de traspasar las generaciones e informar desde otra perspectiva.

El cómic como instrumento de aprendizaje y memoria colectiva

El cómic no es una cosa nueva. Es una cosa renovada“, ha explicado la historiadora y escritora Antonina Rodrigo en la presentación del libro “Viento del pueblo”. Ya en el pasado, las historietas recogieron

numerosas escenas de grandes obras literarias como el Quijote y o “Pablo y Virginia” para facilitar su lectura. Así pues, eran consideradas como la literatura de los pobres y marginados. Gracia a ellas, llegaban las noticias a los estratos más bajos, a las zonas geográficas más apartadas, siempre más expuestos al analfabetismo. “Era el periódico de los pueblos y permitía transmitir los hechos a los que no sabían leer“, ha comentado la presentadora antes de comunicar su encanto por ese género abierto que también ha fascinado a grandes escritores y poetas del principio del siglo XX como Antonio Machado, Pio Baroja o Federico García Lorca.

Con este libro que Antonina Rodrigo describe también como una enciclopedia ilustrada, Rai Ferrer y Carlos Azagra han llevado la historia del anarquismo a nuevos escenarios (escuelas, bibliotecas…) y han recordado la gesta de luchadores que, tras la guerra civil, no dudaron en combatir en la segunda guerra mundial para la defensa de los ideales democráticos. De la misma forma, el reconocido editor Rafael Borrás ha subrayado la calidad y la necesidad de esta obra en el actual panorama literario por una razón sencilla: “la CNT sigue siendo uno de los movimientos a los que la historiografía española ha prestado menos importancia y eso pese al peso que tuvo en los años previos a la guerra civil“. Cabe destacar, por ejemplo, que la abstención de CNT en las elecciones de 1933 propició el triunfo del grupo de centro derecha liderado por Lerroux y que, en 1936, la CNT fue un actor esencial en la victoria del frente popular.

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