Por Marda | 20 Febrero, 2009 a las 14:48 - Escrito en Cultura

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Marda. Desde siempre Aranda, y los arandinos, han sido amantes del teatro; las primeras noticias que tenemos, o al menos que recordamos, y no porque estubieramos presentes, son las que se hicieron en “LA TERTULIA”; más tarde los jóvenes representaban en los locales de “LA OAR”; en la fiestas de la Virgen, venían las zarzuelas y otras obras, casi todas en carpas etc. Después apareció “CLUNIA, TEATRO DE CÁMARA” , sin duda un grupo emblemático para los arandinos. Ahora hay otros mucho colectivos que nos deleitan con sus representaciones y que no cito por no caer en olvidos.

Pero esta afición de los arandinos no se limita a los que vivimos y trabajamos aquí. Hay otros que salieron a estudiar, a trabajar y que llevaron su afición con ellos. Entre ellos tenemos a YAGO REIS, que hoy es noticia , al menos en Salamanca, donde Producciones Chemiforo S.L, Colectivo La Lengua, presenta El próximo jueves día 5, en la Sala B del CAEM de Salamanca y a las 22:00 h. Su obra:

Cartel de la Obra

Cartel de la Obra

CERTIFICADO DE EXISTENCIA
(Dramaturgia sobre poemas de D. Mario Benedetti)

Aunque los textos de la obra sean poemas y cuentos de Mario Benedetti, “Certificado de existencia” no es un recital poético, es mucho más que eso. Es un grupo de personas de carne y hueso que ríen, lloran y suspiran; juegan y se pelean como en la vida cotidiana.

Yago Reis, nos presentada está nueva obra en la que se refleja el universo a través de los ojos del poeta uruguayo. Una danza de la muerte, tal como se hacían en la época medieval.

La muerte, lo único de que nadie escapa, todos los personajes están en contacto con ella, pasan por delante y se ven reflejados como en un espejo; ella hace que cada uno se vea tal como fue y no les deja olvidar su pasado. Una obra que a veces es comedia pero con momentos duros y difíciles, con mucho humor y mucha ironía y llena de ritmo.

Una escenografía , en la que los objetos se mueven y cambian la escena, reforzada por la iluminación, la luz celestial sale del suelo y la infernal de lo alto. Es la luz la que nos lleva de lo onírico y a la realidad, y un vestuario que alterna el realismo con el cabaret.