Por Jorge Romero | 6 Junio, 2019 a las 8:02 - Escrito en ► Sabores ◄

Espárragos verdes

Espárragos verdes

Chef Jorge Romero. Los espárragos constituyen un buen ejemplo de cómo un mismo alimento puede variar -y mucho- según el modo en que se cultive, prepare y conserve. Este vegetal que, si bien se encuentra todo el año (tanto fresco como envasado), inicia en marzo su mejor temporada. ¿Verdes o blancos? El color no es la única diferencia ni la más importante.

Espárragos blancos

Espárragos blancos

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Pariente de las cebollas y los puerros, el espárrago es el tallo tierno de la esparraguera. Pero ¿por qué unos son verdes y otros blancos? La respuesta está en el tipo de cultivo. Si los espárragos crecen al sol, generan clorofila, el pigmento que los “pinta” de verde como a tantos otros vegetales. Si, en cambio, se cultivan tapados y protegidos de la luz solar, no necesitan generar clorofila y, en consecuencia, quedan blancos. Es decir, se trata del mismo vegetal que desarrolla características distintas según la manera en que se produce.

El color es tan solo una parte de las diferencias. También tienen distinto sabor. Los blancos son más suaves y delicados, mientras que los verdes tienen un gusto más pronunciado y recio. Y no solo eso. La delicadeza y la resistencia se extienden, además, a la textura y la duración del alimento. Los espárragos verdes se mantienen frescos y en buen estado durante más tiempo que los blancos. De ahí que no sea tan sencillo encontrar espárragos blancos en fresco, y que la conserva sea su presentación más frecuente.

Y hay algo más en lo que se distinguen unos de otros: el perfil nutricional. Los espárragos, en general, son un alimento muy poco calórico y magro, rico en agua y en nutrientes muy beneficiosos para la salud, como la fibra o el ácido fólico. También contienen ácido asparagúsico, una sustancia que se transforma en metanetiol cuando la consumimos, y que es la responsable de ese olor tan fuerte que desprende nuestra orina después de haber comido espárragos. Pero, si bien comparten estas similitudes, también presentan diferencias. Los valores de algunos nutrientes, como se ve en la tabla, no son los mismos.

Eso sí: unos y otros son muy apreciados en la cocina, admiten muchos usos y comparten un destacado valor gastronómico. Algunos, como los espárragos de Navarra o los de Huétor-Tájar, gozan incluso de Indicación Geográfica Protegida (IGP).

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Por Redacción | 19 Octubre, 2017 a las 8:00 - Escrito en Salud

Redacción/Agencias. Los ácidos grasos Omega 6 son esenciales, pero actualmente se consumen en exceso, lo que provoca inflamación celular, un envejecimiento acelerado y la aparición de diferentes enfermedades crónicas. Los ácidos grasos Omega 3 pueden entrar en el cerebro para reducir la neuroinflamación y, asimismo, se está comprobando su capacidad y eficacia para reducir la inflamación en el intestino.

Dónde están los Omega 3 y los Omega 6

Dónde están los Omega 3 y los Omega 6 (click para ampliar)

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“El envejecimiento es un proceso natural, por tanto, hablar de antiaging como tal no tiene sentido. Sin embargo, como este término está de moda, podríamos definirlo así: el mejor tratamiento antiaging es una alimentación antiinflamatoria, con un aporte adecuado de ácidos grasos Omega 3, que nos permita envejecer de manera sana prolongando la vida lo máximo posible sin enfermedades y con calidad”, asegura el Dr. Barry Sears, presidente de la Inflammation Research Foundation de EEUU, con motivo de su ponencia durante el XVI Congreso Internacional de la Sociedad Española de Medicina Antienvejecimiento y Longevidad celebrado en Madrid.

Los ácidos grasos Omega 6 son esenciales, ya que nuestro cuerpo no es capaz de sintetizarlos y por tanto debemos aportarlos mediante la alimentación. “El problema es que actualmente se consumen en exceso, lo que provoca inflamación celular, un envejecimiento acelerado y la aparición de diferentes enfermedades crónicas”, afirma el Dr. Sears. Los ácidos grasos Omega-3 son también esenciales para la vida ya que el organismo tampoco es capaz de producirlos “pero son los grandes olvidados, no solemos tomar la cantidad adecuada mediante la alimentación”, afirma el Dr. Sears.

Según el último estudio realizado por Enervit, el 33% de los españoles asegura que hay semanas que no consume pescado y un 8% confiesa que nunca lo come. “Muchas enfermedades neurodegenerativas se han visto muy relacionadas con un consumo deficiente de Omega 3, presente en el pescado y otros productos como el lino, el cáñamo, determinadas algas o las nueces”, apunta este especialista.

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Por Redacción | 21 Septiembre, 2013 a las 9:14 - Escrito en Viña y fogón

Chef Jorge Romero. Alimentarse de manera consciente permite convertir la comida en un disfrute sin necesidad de comer siempre lo que más engorda para sentir placer.

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¿Por qué nos gusta más la comida que engorda? O, dicho de otra manera, ¿por qué resultan tan atractivos los alimentos menos sanos? Es difícil encontrar a alguien que pida fruta de postre cuando hay tarta de chocolate, o que beba agua cuando hay refrescos. ¿Qué nos empuja a comer así? Son muchos los condicionantes que influyen nuestra elección. En palabras de Brian Wansink, experto en asuntos de la conducta alimentaria, “a diario se toman unas doscientas decisiones relacionadas con la alimentación, y a muchas de ellas no se les presta la atención que merecen“. Y este aspecto resulta clave, ya que tomar conciencia de qué se come, cuánto se come, cómo se come y por qué se come es fundamental para alimentarse mejor.

Diez claves para no comer lo que más engorda

En general, ante una variedad de opciones para elegir, tendemos a escoger aquella menos conveniente en términos de salud. La ensaladilla rusa en lugar de la ensalada mixta o las natillas en vez de la fruta de postre. Está estudiado que el mero hecho de tener más para elegir incita a un mayor consumo. Además, lo más tentador suele ser también lo más insano, y en ocasiones se sirve en tamaño grande e incluso se acompaña de precios más ajustados. Y pese a saber que aquello que vamos a comer no es lo más adecuado, se elige la mayor porción.

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