Por Webmaster | 11 Septiembre, 2010 a las 10:58 - Escrito en Opinión

Ogsmande Lescayllers. La hora de acción no es momento de aprender, es preciso haber aprendido antes” decía José Martí. De aprendices de democracia andan ahora los llamados “disidentes” cubanos por tierras de Nuestra América.

MejorableAceptableBuenoMuy BuenoExcelente (17 votos, media: 4.53 de 5)
Loading ... Loading ...

Sin un proyecto, sin sentido de la responsabilidad y la razón, queriendo convencer a otros que viven en el ostracismo, que ellos representan los deseos, sueños y anhelos del pueblo cubano. De momento no sabemos qué parte o sector de la ciudadanía cubana les ha autorizado para que hablen en nombre de ellos, o para que se erijan en sus representantes dentro o fuera del país.

En los diferentes períodos de nuestra historia patria, jamás habíamos tenido un exilio tan enfermizo, oportunista e ignorante como el que actualmente padecemos. Desde 1731, fecha en la que se produjo la primera expulsión de cubanos de la isla hacia la exilio hasta hoy, jamás habíamos tenido que cargar con la vergüenza de vivir un espectáculo tan bochornoso como el actual, representado por un grupo de marionetas, que no sirven, y están muy lejos de hacerlo, a los intereses de la nación cubana, sino al mandato de los círculos de poder de los extremistas de Miami, los intereses de sectores neoliberales y conservadores de Europa y España y al gobierno imperialista de los Estados Unidos.

¿Qué pueden enseñarles a Cuba, países como Perú, Chile, Uruguay o Argentina, sobre democracia, justicia, derechos humanos, libertades ciudadanas, economía, sociedad, o en cualquier otra rama del conocimiento humano? Sólo un ignorante se iría allí a calcar el diseño de la desesperación, la marginación, la desigualdad y el analfabetismo, que hoy por hoy, desgraciadamente, pervive en esas naciones del sur de Nuestra América.

Quizás allí se encuentren tiendas abarrotas de baratijas, coches lujosos conducidos por terratenientes, hacendados, políticos corruptos y narcotraficantes que andan sin orden ni concierto por las calles y ciudades de la hambreada Sudamérica. Pero sobre todo, verán también y eso en plural, las más terribles desigualdades, el analfabetismo, la indigencia en grado superlativo de niños, mujeres y ancianos, cosas estas que en Cuba, por muy mal que esté y por más dictadura que digan que hay no las van a encontrar.

Claro que Cuba y su actual gobierno tienen terribles problemas que resolver, sobre todo el en terreno económico, pero respecto a eso, nada tienen que brindarles a la mayor de las Antillas ni Chile, Perú, Uruguay ni Argentina; sería como si un invidente quisiera enseñar a andar a un vidente.

Los cubanos, y no es que estemos de acuerdo con el que existe en el país, no queremos ese modo de vida ni ese modelo político que proclaman estos personeros; sencillamente, porque nuestra realidad es otra y nuestra visión del mundo, la sociedad y el modo de hacer la política, desde siempre ha sido y es muy distinto. Por algo Cuba exporta médicos, maestros, técnicos, científicos etc., mientras esos países mueren en la ignorancia y la indigencia más absoluta.

Cuba fue y es, para toda la América y para el mundo un modelo de cultura, incluso ha estado y está a la vanguardia de la potencia colonial que la desangró y conquistó.

La delegación de personeros “disidentes” cubanos, a estilo IMSERSOS de la tercera edad, que salen desde distintas comunidades españolas en excursión hacia  los santuarios y otros lugares de cultos religiosos; esos “cubanos”, voceros de la derecha europea, la disidencia  cubana en Miami y otros sectores infaustos de la sociedad, no son ni serán jamás, representantes de la nación cubana, ni tampoco de los anhelos de paz, solidaridad, justicia y progreso a los que esta aspira.

Continuar leyendo …

Por Webmaster | 30 Julio, 2010 a las 10:26 - Escrito en Opinión

De Cuba soy hijo y a ella me debo“. José Martí.

Dr.D.Ogsmande Lescayllers. En mi país hay un dicho popular que reza: “dime con quién andas y te diré quien eres”. Andar y ser, eso es lo que hemos visto en estos días con la llegada a Madrid de un grupo de llamados “disidentes” cubanos, que se consideran demócratas, defensores de los derechos humanos y de las libertades en la isla de Cuba.

MejorableAceptableBuenoMuy BuenoExcelente (7 votos, media: 4.14 de 5)
Loading ... Loading ...

Desde luego, y con todo el respeto del mundo, sus andanzas, desde nuestro punto de vista, no están muy bien encaminadas que digamos; de quienes son, a la luz de los hechos, tampoco nos parece que sean trigo limpio: en tanto creerse y erigirse en héroes y salvadores de la patria que nos vio nacer.

Entendemos, y de esos nos hemos percatado de inmediato, que estos desafortunados tienen muy pocas luces, cuestión esta que los ha llevado a perder el sentido y la razón de lo que en realidad desea y aspira el pueblo cubano. La primer verdad es que, casi ninguno es ni era periodista y la segunda, y así lo constatan los hechos, es que, por unos pocas dólares, fueron meros sirvientes de la Oficina de Intereses del gobierno de los Estados Unidos en La Habana y que envalentonados por las voces de “Radio Martí” y “La Voz de las Américas“, se erigieron en voceros de los “enemigos”; enemigos no ya de la “revolución”, sino del pueblo cubano, porque, sabido es por todos, que esas cadenas radiales, no hacen más que difamar y atacar a Cuba en todos los aspectos.

Tan fuera de razón y de sentido está esta gente, estos demagogos, que no son capaces ni de agradecer las gestiones hechas por el gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero y su Ministro de Exteriores, D. Miguel Ángel Moratinos, por haberlos sacados de esas “infernales cárceles” en las que dicen se encontraban hacinados.

Resulta que ahora, con la misma irresponsabilidad, desfachatez y deshonestidad, que mercadeaban contra los verdaderos principios e ideales del pueblo cubano, se han ido a las filas del Partido Popular Español, a ver si estos, más “patriotas” y “demócratas” que nadie, les tiran algunas migajas para seguir viviendo del cuento.

Jorge Moragas, Teófilo de Luis, Guillermo Cortázar y otros “ilustres” peperos les han abierto las puertas de sus corazones y les han insuflado sus odios contra Cuba y su pueblo. Rajoy, como siempre, se ha mantenido al margen. Sabemos que ese personaje se moja poco cuando tiene que hacerlo y en las batallas de orden y principios, son sus acólitos los que dan la cara por él.

Este grupo de nadie, salidos de la nada, y traídos a España, gracias al honorable gesto del señor Ministro Miguel Ángel Moratinos, y eso no debieran olvidarlo nunca estos malagradecidos, para colmo y vergüenza de ellos, que dicen ser cubanos, fue verlos reunidos, aplaudiendo y aclamando estrepitosamente, nada más y nada menos, que al ex presidente español José María Aznar. Desde luego, todo payaso tiene su circo, todo lacayo sus bufones y todo amo sus perros falderos; de este modo son y andan estos ineptos, que ahora se ven y se sienten prodigados y protegidos por quien jamás hizo ni fue capaz, durante ocho años de mandatos, de hacer nada por el exilio ni por el pueblo cubano. Sí, ciertamente algo hizo, no legalizar a ningún inmigrante cubano indocumentado que entonces pululaban sin orden ni concierto por toda la Península. Decir permanentemente estupideces contra Cuba y animar y promover la Posición Común, un adefesio de ideas y posturas, asqueantes y lamentables, que sólo pueden salir de la mente perversa de un necio.

Continuar leyendo …

Por Webmaster | 20 Junio, 2010 a las 18:30 - Escrito en Opinión

Ogsmande Lescayllers. “De altar se ha de tomar la patria y no de pedestal para erigirse sobre ella”. Dijo José Martí, el hombre de la Edad de Oro.

MejorableAceptableBuenoMuy BuenoExcelente (8 votos, media: 4.5 de 5)
Loading ... Loading ...

A los que, por una u otra circunstancia nos ha tocado vivir fuera o lejos de la patria que nos vio nacer, si retornamos a ella sentimos en nuestra menta el peso de las voces y la fuga de un tiempo que ya no volverá. A partir de entonces hay que reencontrarse con uno y con los demás, porque es muy importante para todos, no sentirnos excluidos ni exiliados de uno mismo.

Podemos o no, los unos y los otros, los de adentro y afuera, tener o no tener razón en cuanto a las ideas o ideales que cada cual profesa. Para mí, desde siempre, lo que importa es la patria. En mi acción por identificarme con ella o defenderla, radica mi soberanía. Soberanía es derecho; razón más que suficiente para sentirnos comprometidos a evitar con nuestra acción cívica y democratizante, que la patria enferme, viva y muera, sin que seamos capaces de curar sus males.

Los enfrentamientos, padres e hijos de la violencia jamás nos conducirán a un buen puerto, porque las piedras jamás dejaran el camino expedito al libre tránsito de las cosas. “Trincheras de ideas pueden más que trincheras de piedras“. Nuestra acción consciente, en todo momento ha de hacerse con arreglo a la lógica y a la razón, porque la fuerza no es el modo de erigirnos en hombres civilizados, sino, y eso sin mucho andar, en bestias de cargas.

Pienso que Cuba nos duele a todos y, lo que pasa allí tiene y debe ser siempre, si realmente queremos resolver el conflicto que nos separa, un asunto de todos los cubanos.

La mano o la idea externa pueden ayudar, por ende, no deben ser rechazas, sino puestas en la suma de nuestros intereses y en las cosas grandes, útiles y provechosas que debemos hacer.

Un arreglo civilizado siempre es el resultado más oportuno para los que desean justicia, libertad, derecho, democracia o amor, la fina tela que se teje con la lana gruesa, jamás deja de serlo, sencillamente su grosor es distinto.

Los que vemos o sentimos desde afuera las cosas que están ocurriendo adentro, no tenemos por qué ser amigos o enemigos, de los que, desde adentro, o viceversa, llevan sus modas y sus modos. Lo cierto es que, como poseemos una patria compartida, tan de ellos como nuestra, tenemos derecho a criticar, sin zaherir a nadie, sobre todo, cuando lo que se quiere, pensamos nosotros, y es lo que necesita la nación, hacer juicios de valores.

Cuba es un paraíso verde, aunque algunos lo ven, quizás por sus miopías o falta de visión, como un desierto. Pero en honor a la verdad, cada uno ve lo que ve y siente lo que siente, suponemos que tendrán sus razones para ello.

Hablo de Cuba, mi patria, “la tierra más fermosa que ojos humanos hayan visto“, al decir del gran navegante genovés, Cristóbal Colón.

Continuar leyendo …

Por Webmaster | 22 Marzo, 2010 a las 9:31 - Escrito en Opinión

Dr. Ogsmande Lescayllers. “No hay caminos para la paz; la paz es el único camino”. Decía Mahatma Gandhi. Cualquier otro resquicio que se busque será una acción baldía. A la paz se llega dialogando en igualdad de condiciones, negociando allí donde sea posible, o entendiendo y reconociendo la diferencia.

MejorableAceptableBuenoMuy BuenoExcelente (6 votos, media: 4.17 de 5)
Loading ... Loading ...

Cuando nos creemos en posición de la verdad y nos cerramos al diálogo ante nuestros adversarios, lo que hacemos, por lo generar, es alargar la agonía de una realidad que golpea o nos golpea, hasta quedarnos o dejarnos aislados.

La pasión nos ciega, y es esa ceguera la que nos convierte en instrumentos u objetos de los que están a la caza de un motivo, real o aparente, para instrumentalizar las situaciones de acuerdo a sus fines e intereses.

Ese estado solenoidal de las circunstancias es lo que ha propiciado la verticidad del fenómeno que hoy se está viviendo en Cuba.

Cuando todo parecía que se iba encarrilando, con la intención, un tanto taimada de Barack Obama y la acción, serena y prudente del gobierno de España, en la búsqueda de un arreglo civilizado con el Estado Cubano, la derecha implosionó intentando, por todos los medios, adueñarse del conflicto. Como siempre, presentaban sus recetas patrioteras y “democratizantes”, hechas a su gusto y medida, como ya nos tiene acostumbrados.

Primero y, desde siempre, estallaron escandalosamente, con sus artes demagógicas y demoníacas ante la Eurocámara y el Parlamento Europeo para que se mantuviera la estúpida y decadente mal llamada Posesión Común ante Cuba.

La acción suicida del reo Orlando Zapata Tamayo, sirvió de perfecta cuartada a quienes desde el exilio, buscaban a un mártir o a un héroe, digno de movilizar y exaltar la sensibilidad de la opinión pública internacional, la acción cartesiana del marketing, en este caso, ha alcanzado proporciones inverosímiles.

Serías bueno aclarar y entender que Cuba no está compuesta por 75 personas; que somos 13 millones de ciudadanos que en su inmensa mayoría queremos resolver  nuestros conflictos y vivir en paz. Algunos, al creérselos, haciendo uso de sus derechos, se han auto titulados intelectuales disidentes, cuando en realidad no existe ni sombra de ello. Otros, también en sus derechos, se erigieron en periodistas e intelectuales,  asumiendo de buen grado la responsabilidad que constituía el hecho de servirles de voceros a la Oficina de Intereses de los Estados Unidos en La Habana, cuestión esta que está bien definida en la Constitución y en el Código Penal vigentes en la República de Cuba, cuyas leyes, al respecto, son de estricto cumplimiento.

Para los que “violaron” la norma, gústenos o no, fueron impuestas condenas, quizás demasiados duras para algunos, para las autoridades del país, las que deben aplicarse en casos como estos, con lo cual todo queda dentro de lo establecido por la ley.

Como lo que se dice es que 75 reos fueron juzgados por criticar al gobierno y que éste, en represalia los sancionó injustamente por el sencillo hecho de que estos hombres lo que pedían era libertad, democracia y respeto a los derechos humanos, desde muchos puntos del planeta se alzaron voces a favor de la excarcelación de todos ellos. Más tarde vinieron las denuncias sobre el “trato vejatorio” al que estaban siendo sometidos todas estas personas.

Continuar leyendo …