Por Redacción | Febrero 10, 2014 - 8:28 am - Publicado en Es Noticia, ► Sabores ◄

Redacción. La combinación de ingredientes crudos y cocinados permite disfrutar de platos muy saludables y frescos, incluso cuando hace frío.

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El consumo de frutas y verduras es beneficioso para la salud. Las ensaladas permiten combinar varias hortalizas para aprovechar sus distintas cualidades nutricionales, a las que incluso se les puede añadir ciertas frutas -tanto dulces como más ácidas- que, además de sumar vitaminas, aportarán color, sabor y textura al plato. El punto fuerte de las ensaladas es que son capaces de reunir una gran variedad de vegetales crudos, sin pérdida de nutrientes apenas. El punto débil… que al ser una preparación tan fresca a veces cuesta comerla en invierno. Cuando hace frío, apetece más otro tipo de recetas, platos calientes, comida de olla. Sin embargo, no hay porqué renunciar a las ensaladas en los meses más fríos del año. A continuación se explica cómo preparar una buena ensalada de invierno y se ofrecen cinco opciones para llevar a la mesa.

Cómo preparar una buena ensalada de invierno

El secreto de las ensaladas de invierno consiste en suavizar su temperatura, en lograr que sea un plato templado. Pero, además, está en añadir algún elemento que aporte energía, en especial si la ensalada será un plato único. Así como en verano apetece que los ingredientes estén bien fríos (recién sacados de la nevera, buena parte de las veces), en los días fríos es preferible aparcar lo refrescante y degustar unos bocados con sensaciones menos extremas. Conseguir esto es muy fácil: basta mezclar ingredientes crudos y frescos con otros cocinados y tibios (no calientes). De esta manera obtendremos una temperatura de conjunto muy agradable al paladar mientras conservamos intactas las propiedades de muchos de estos alimentos.

* Entre los ingredientes crudos, contamos con varios incondicionales de la cocina: tomate, cebolla, pimientos, pepinos, zanahoria y verduras de hoja verde, desde lechugas variadas y espinacas hasta canónigos y endibias. Nunca fallan.
* Entre los ingredientes templados, la variedad es casi infinita. Podemos apostar por las legumbres (reservando un poco de las que hagamos en estos días) o por el arroz, un cereal muy versátil. Pero, también, podemos incluir más energía con unas patatas o un poco de pasta, ambas ricas en carbohidratos. Otra opción es añadir algo de proteína animal (mariscos, pollo, huevo cocido) o añadir quesos y pescados en conserva (atún, boquerones, anchoas) para sumar calcio a nuestro plato.

Cinco clases de ensaladas para los días fríos

Las combinaciones posibles son muchas y, en buena medida, las decisiones las toma el paladar. Aun así, reseñamos varias opciones, según grupos de alimentos: quesos, pasta y patatas, arroz, legumbres, carnes y pescados.

Ensaladas con queso. El queso, además de calcio, aporta sabor y textura a las ensaladas. Los quesos de cabra, los azules y los parmesanos tendrán más presencia que otros, pues su sabor es más fuerte, mientras que los untuosos y los blandos añadirán suavidad a la textura. Entre las muchas opciones, destacamos la Ensalada de nueces y queso. Ingredientes 4 personas: 125 g de lechuga, 16 nueces, 150 g de queso azul, 60 ml de aceite de oliva, 20 ml de vinagre, Una pizca de sal. Preparación: Lavamos la lechuga dejándola unos minutos en agua con unas gotitas de vinagre para que suelte toda la tierra. Cortamos el queso azul en cuadraditos. Para evitar que se pegue el queso al cuchillo, se puede untar la hoja de éste con un poco de aceite. Escurrimos la lechuga y ponemos en un bol junto el queso, las nueces, las 6 cucharadas de aceite de oliva y 2 cucharadas de vinagre de manzana. Se aliña justo antes de servir con el aliño del bol.

Ensaladas con pasta. Las ensaladas de pasta lucen mucho en la mesa, son muy fáciles de hacer y gustan a casi todo el mundo. La variedad de formas y colores de la pasta ayuda, además, a conseguir un plato más vistoso. Hay muchas combinaciones interesantes y originales, como.. Ensalada de pasta y lechugas con sardinas en conserva. Ingredientes 4 personas: 300 g de lazos de pasta, 50 g de lechugas variadas, 8 sardinas en aceite, 50 g de arándanos, 60 ml de aceite de oliva, 20 ml de vinagre balsámico, Perejily Una pizca de sal. Elaboración: Ponemos la pasta en agua hirviendo con sal y, una vez cocida, la escurrimos, la pasamos por agua fría, la volvemos a escurrir y la reservamos ligeramente embadurnada con un poco de aceite de oliva. Ponemos la lechuga en una fuente y colocamos encima la pasta cocida y sobre ella las sardinas en conserva. Por último, mezclamos el aceite de oliva con el vinagre balsámico y con una pizca de sal.  Aliñamos la ensalada con la vinagreta balsámica resultante, con unos arándanos previamente lavados y terminamos espolvoreando por encima.

Ensaladas con arroz. Las ensaladas de arroz, al igual que las de pasta, son un mundo en sí mismas. Hay una gran cantidad de posibilidades. Podemos añadir la Ensalada de arroz salvaje con cebada, calabacín y bonito. Ingredientes para 4 personas: 250 g de arroz salvaje, 100 g de cebada, 1 calabacín, 200 g de bonito en aceite, 1 zanahoria, 50 g de maíz en conserva, 1 pimiento rojo, 60 ml de aceite de oliva, 30 ml de vinagre, Perejil y una pizca de sal. Elaboración: Ponemos una cazuela con agua y sal al fuego. Cuando hierva, introducimos el arroz salvaje, y lo dejamos cocinar durante 40 minutos. Agregamos la cebada y dejamos cocer otros 20 minutos más, siempre tienen que estar todo cubierto de agua. Si se evapora, se va agregando agua caliente. Una vez pasado este tiempo, escurrimos el arroz y la cebada. Mezclamos ambos cereales con el aceite de oliva, el vinagre de frambuesas y la sal, y colocamos sobre un colador para que vaya escurriendo el exceso de aliño, que reservaremos. Con un pelador, sacamos tiras del calabacín y la zanahoria. Sobre una base de cebada y arroz, montamos la ensalada con unas tiras de calabacín enrollado, unos trocitos de bonito escurrido previamente, los trocitos de pimiento asado, el maíz y la zanahoria troceada. Aliñamos el conjunto con un poco de perejil recién troceado y la vinagreta escurrida sobrante de la cebada y del arroz.

Ensaladas con legumbres. Las legumbres son ricas en proteínas vegetales. Por eso son interesantes desde el punto de vista nutricional. Aunque, en los meses fríos, las legumbres protagonizan los platos de cuchara, también pueden destacar (y mucho) en exquisitas ensaladas templadas. Queda muy bien la Ensalada de garbanzos con naranja. Ingredientes para 4 personas: 150 g de garbanzos cocidos, 1 tomate maduro de ensalada, 50 g de cebolleta fresca, 2 naranjas, 1 diente de ajo, 30 ml de aceite de oliva virgen, 10 ml de vinagre balsámico y una pizca de sal. Elaboracion: Lavamos y troceamos el tomate, también pelamos y troceamos una de las naranjas, dejándola sin nada de la piel blanquecina que la recubre, y la cortamos en cuadraditos regulares junto con la cebolleta fresca. Agregamos la mitad del aceite de oliva y el vinagre balsámico, el zumo de una naranja, una pizca de sal y dejamos macerar esta base de la ensalada durante 30 minutos.Escurrimos los garbanzos de la conserva y aliñamos con un diente de ajo pelado y cortado en brounoisse (cuadraditos muy pequeños) y el resto del aceite de oliva con una pizca de sal. Servimos la base de garbanzos con el aliño de tomate, naranja y cebolleta, escurrido de la maceración.Batimos ligeramente los jugos de la maceración y aliñamos con unas gotitas de estos jugos la ensalada de garbanzos. Se puede también calentar en un cazo para que reduzca su volumen mediante la evaporación y conseguir una textura caramelizada de estos jugos.

Ensaladas con carnes, pescados y mariscos. Otras variantes deliciosas son la Ensalada con pasas, piñones y langostinos. Ingredientes para 4 personas: 50 g de lechugas variadas, 50 g de pasas sultanas, 50 g de piñones, 200 g de langostinos, 250 g de hojas de pasta filo, 20 g de mayonesa, 60 ml de aceite de oliva, 20 ml de vinagre balsámico y una pizca de sal. Elaboración: Lavamos las hojas de lechugas variadas. Escurrimos y colocamos sobre los platos que vayamos a servir. Tostamos en una sartén los piñones y las uvas pasas sin que lleguen a quemarse. Sacamos la sartén del fuego y cuando todavía estén calientes agregamos 2 cucharadas de aceite de oliva, 1 cucharada de vinagre de Módena, el perejil picado y un poco de sal. Envolvemos los langostinos pelados y ligeramente salados con un trocito de pasta filo y freímos en abundante aceite caliente. Una vez fritos los embadurnamos con la mezcla de la sartén (uvas pasas y piñones) y colocamos el marisco sobre las hojas de lechugas. Aliñamos con una vinagreta elaborada con aceite de oliva, vinagre de Módena y sal. Terminamos con unos hilitos de mayonesa, con el diente de ajo troceado muy fino y con un toque de perejil.

En cuanto a las carnes, con excepción del jamón, las que mejor funcionan son las blancas, como las del pollo y el pavo. Algunas tibias ideas: Ensalada de pollo con pasta, aguacate y nueces. Ingredientes para 4 personas: 200 g de farfalle, 300 g de pechuga de pollo, 2 tomates, 2 dientes de ajo, 1 aguacate, 100 g de nueces, 60 ml de aceite de oliva, 20 ml de vinagre balsámico y una pizca de sal. Elaboración: Cocemos en agua hirviendo con una pizca de sal la pasta durante 10 minutos, escurrimos, refrescamos y volvemos a escurrir. Aliñamos con aceite de oliva, agregamos los dientes de ajo muy picados, los tomates pelados y troceados, el aguacate pelado y troceado y sobre esta pasta colocamos las tiras de pechuga de pollo asada, las nueces troceadas. Aliñamos el conjunto con una vinagreta de aceite de oliva, vinagre balsámico y sal.


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