Por Antonio Adeliño Vélez | Febrero 27, 2013 - 9:37 am - Publicado en Cultura

Antonio Adeliño Vélez. Un año más la Asociación de vecinos del barrio de Santa Catalina de Aranda de Duero, se sumerge en la noche los tiempos y organiza el ancestral cántico de las marzas por las calles del barrio, y después de la ronda nocturna, obsequia a los marzantes con un orujo quemado y un chocolate caliente.

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Las Marzas de mi Barrio

Las Marzas de mi Barrio

Con permiso de nuestra Alcaldesa, a la que se cursó la correspondiente solicitud, un grupo de valientes vecinos saldremos a la calle a las diez de la noche del día 28, desafiando a las bajas temperaturas para rememorar las costumbres ancestrales de los pueblos de La Ribera, de recibir al mes de marzo con la algarabía de estrofas tradicionales, cantadas por dos coros de mozos que derrochaban ilusión y arte a raudales.

Antaño, solían añadirse algunas estrofas que reflejaban algún suceso gracioso ocurrido durante el año en el pueblo”.

Las estrofas de las marzas del barrio de Santa Catalina se han recogido de los cancioneros de varios pueblos de la comarca y responden a la estructura tradicional de este canto que comienza con la petición de permiso a la Autoridad; luego describe los meses del año empezando por marzo; continúa alabando la llegada de marzo por ser preludio de la primavera, para seguir con mayo mes de los amoríos, y concluye con la petición de dones.

Antaño, solían añadirse algunas estrofas que reflejaban algún suceso gracioso ocurrido durante el año en el pueblo. La suerte de estos añadidos solía se efímera, pero algunas superaban la criba del tiempo y se sumaban al elenco tradicional de la población. De ahí las ligeras variaciones que aparecen en los distintos cancioneros.

Con la entonación sucedía algo parecido. Allí donde había buenos coros o los ensayos estaban dirigidos por algún entendido; se cambiaba de tonadilla y podían escucharse variantes en el transcurso de la canción. Si no era así, la ronda petitoria se cantaba en dos tonos.

Los marzantes de Santa Catalina, seguimos el esquema tradicional tanto de la letra como en la música; aunque a mitad de la canción se introduce una estrofa que rompe la monotonía y algún espontáneo aprovecha para lucir sus dotes de vocalista.

Esperemos que este año el frío no desanime a la gente y acuda un buen número de cantores a las 21:30 al ensayo en la sede de la Asociación de Vecinos, para salir a la 22:00 bien entonados a recorrer el barrio al son de dulzaina y tamboril, y cantar las marzas en las calles y plazas de costumbre.


Este articulo fue publicado el 27 Febrero 27Europe/Madrid 2013 a las 9:37 am y esta archivado en Cultura. Puedes suscribirte a los comentarios en el RSS 2.0 feed. Puedes escribir un comentario, o hacer trackback desde tu propia web.

2 Comentarios

  1. Febrero 27, 2013 @ 11:13 am


    Las marzas de Santa Catalina tienen parte de su inspiración en las que antaño se cantaban en nuestro pueblo de Villatuelda; mañana habrá que abrigarse bien para no quedarse frio, propongo que se ofrezca el orujo que se ve en la magnífica, maravillosa y esplendida foto antes de salir, para así salir bien entonados.

    Escrito por Villatueda.com
  2. Febrero 27, 2013 @ 7:36 pm


    El orujo es al final de la ronda nocturna. No se puede variar la costumbre. Y, vale, aceptamos que la foto es buena.

    Escrito por Antonio

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