Por Antonio Adeliño Vélez | Marzo 21, 2017 - 1:15 am - Publicado en Gente nuestra

D. Fidel Herráez Vegas en la Asociación de Vecinos del Barrio de Santa Catalina

D. Fidel Herráez Vegas en la Asociación de Vecinos del Barrio de Santa Catalina

Antonio Adeliño Vélez. En el marco de la visita pastoral a la Parroquia de Santa Catalina de Aranda de Duero, el Arzobispo de Burgos don Fidel Herráez Vegas, se reunió con la Junta Directiva de la Asociación de Vecinos del Barrio de Santa Catalina en su sede de la calle Zazuar, 1 bajo.

En un momento de la reunión

En un momento de la reunión

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No es habitual que un Prelado visite una Asociación de Vecinos. De hecho, es la primera vez que don Fidel tiene un encuentro con los responsables de un colectivo vecinal, cuyos objetivos son diferentes de la pastoral católica; aunque el trabajo altruista y desinteresado que desarrollan para mejorar los servicios públicos en el barrio, y para animar la vida social y cultural del vecindario, tienen cierto parecido y alguna semejanza con ella.

Si buscamos un motivo a esta visita, tenemos que mirar 42 años atrás, cuando la Asociación de Vecinos del Barrio de Santa Catalina, iniciaba su andadura impulsada por el inquieto Vicario parroquial don Felipe Ontoso, siempre dispuesto a ceder el primer templo parroquial conocido como La Nave, para las reuniones y asambleas de esta “sociedad popular”, que era como se apellidaba, y cuyo apelativo derivaba de pueblo llano.

El motivo principal de esta reunión, fue precisamente recordar esta circunstancia histórica en el año en que la Parroquia celebra el cincuentenario de su fundación. En aquellos años llamados del desarrollismo (años 60 y mitad de los 70), el barrio crecía pero carecía de los elementales servicios públicos, como alumbrado, pavimentación, colegios, farmacias, ambulatorio, etc. En 1966 se crea la Parroquia y hasta diez años más tarde que nace de la Asociación de Vecinos, será un nutrido grupo de colaboradores parroquiales, quienes se encargarían de trasladar al Ayuntamiento las carencias del barrio. En aquellas circunstancias políticas, no había otro cauce posible.

Don Fidel escuchó atentamente, desde la sencillez y cercanía que le caracteriza, el relato de aquellos jóvenes que hoy peinan canas y suman 42 años más a su currículo vital, pero que siguen colaborando desinteresadamente en la promoción de un barrio que se forjó con su sudor y el de muchos vecinos comprometidos y luchadores. Un carácter corporativo vecinal de trabajo a prestación personal, del que hoy andamos escasos.

Pero el diálogo no se centró únicamente en los tiempos pasados, pues también afloró el espíritu reivindicativo en los tertulianos y pidieron a don Fidel que la demarcación parroquial se haga coincidir con los límites del barrio; de tal forma que todos los portales de la C/ Carrequemada, Pz. Santiago, C/ Santiago, C/ Duque de Ahumada, C/ Madres Bernardas, y C/ Coruña del Conde, pasen a formar parte de la Parroquia, y se segregue de la misma la C/ San Gregorio que no pertenece al barrio. El Prelado escuchó la propuesta con interés y delegó en los Vicarios parroquiales y en el Arcipreste la resolución de la solicitud vecinal.


Este articulo fue publicado el 21 Marzo 21Europe/Madrid 2017 a las 1:15 am y esta archivado en Gente nuestra. Puedes suscribirte a los comentarios en el RSS 2.0 feed. Puedes escribir un comentario, o hacer trackback desde tu propia web.

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