
Antonio Adeliño Vélez. Alcalde de Aranda de Duero entre 1970 y 1979.
Procurador en Cortes entre 1971 y 1977, representando a las entidades locales de la provincia de Burgos.
José Eugenio Romera Pascual (1931-2017), fue nombrado alcalde de Aranda de Duero el 7 de septiembre de 1970, y sucedía en el cargo a Luis Mateos Martín. Le tocó pilotar la transición política como regidor municipal, y como procurador en Cortes, votó afirmativamente la Ley para la Reforma Política que condujo a la convocatoria de las elecciones libres y democráticas del 15 de junio de 1977, permitiendo la transición pacífica de la dictadura a la democracia.
Abogado de profesión, ejercía como tal cuando fue nombrado alcalde del consistorio arandino. Su sólida preparación jurídica y el no estar adscrito a las corrientes tradicionales del antiguo régimen, propiciaron su nombramiento para favorecer la modernización de la administración pública local. Afirmaba que él “no se sentía político” (en sentido ideológico) y que su labor como alcalde se encaminaría a la gestión de los asuntos municipales; y así fue.
Durante su etapa como alcalde se acomete la construcción de todo el polígono industrial Allendeduero, que puso en marcha su predecesor con la instalación de la fábrica Michelin. También se lleva a cabo la completa reurbanización del barrio Santa Catalina, donde quedaban muchos terrenos por edificar, y se construye un parque infantil en lo que hoy es el parque Príncipe de Asturias. De igual modo se edificó en su totalidad el nuevo barrio del Polígono Residencial. Su compromiso con Aranda, quedó sobradamente demostrado cuando abaló con su patrimonio personal, el crédito que solicitó el Ayuntamiento para adquirir el edificio de Las Francesas, donde tuvieron acomodo inicialmente dos de las operaciones más brillantes de su mandato: atraer la empresa Glaxo, que instala en un ala del edificio sus laboratorios hasta construir la fábrica, y adquirir la Biblioteca del disuelto Círculo de Recreo de Burgos, germen de la actual biblioteca arandina de cuya excelencia no cabe duda alguna. De su sensibilidad cultural nos queda la conmemoración del V centenario del Concilio de Aranda que se hizo en 1973, lo que permitió realzar este hecho histórico acaecido en nuestra ciudad,y destinar la iglesia de san Juan a usos culturales, tras haber sido cerrada al culto unos años antes.
Con el apoyo de este alcalde se pusieron en marcha la Peñas arandinas qué al fijar sus sedes en las bodegas subterráneas, han propiciado la restauración de un valioso entramado de galerías medievales que constituyen la joya de nuestro patrimonio etnográfico. Sucede lo mismo con las Asociaciones de Vecinos que con su aliento, nacen o se consolidan en los años de la transición. Años que fueron de gran eclosión de colectivos culturales, que tendrán en este alcalde un apoyo inédito hasta entonces.
Son suyas también las iniciativas del traslado de los últimos restos artísticos del convento de Santi Spiritus (que se hallaba frente al hospital) al paseo de la Virgen de las Viñas; la remodelación de la explanada de la ermita de la Virgen de las Viñas; la reforma y parcial peatonalización de la plaza Mayor; la profunda remodelación del hospital de los Santos Reyes, cuyo patronato presidía el alcalde antes de pasar a depender del INSALUD; la creación del parque General Gutiérrez; la construcción del nuevo Cementerio Municipal junto a la carretera de La Aguilera, y la construcción de los siguiente centros educativos: Colegio Santa María, Colegio Nuestra Señora de Belén, Colegio Simón de Colonia, Centro de Formación Profesional Santa Catalina (La Sindical) y el Instituto Cardenal Sandoval y Rojas.
De su carácter abierto y modernizador, nos habla el hecho de haber nombrado a Teresa Martínez Astigarraga como primera mujer Concejal y Teniente de Alcalde de Aranda de Duero.
Los que le tratamos y apreciamos, no dudamos en afirmar que fue un excelente alcalde, con una moderna visión de futuro; pero también los que ideológicamente son distantes, le recuerdan como un buen servidor público, y no pueden por menos que “estar agradecidos” por haberles facilitado un local y tiendas de campaña para su organización juvenil (José María Rojas. Viajes por la Memoria. Radio Aranda. 21/01/2026).
Su personalidad dialogante y su legado de emprendedor, bien merecen un reconocimiento institucional, y qué con su nombre, se denomine a la nueva plaza que se habilitará próximamente en el patio del antiguo Centro Cívico del barrio de Santa Catalina; como así se acordó proponer al pleno del Ayuntamiento por la Asociación de Vecinos de este barrio con fecha 7 de abril de 2026 y que se materializa hoy día 13 de abril de 2026, mediante solicitud remitida por sede electrónica al Ayuntamiento.
Antonio Adeliño Vélez
Presidente de la A. V. de Santa Catalina
(Escrito redactado en base a los datos reflejados al artículo de Máximo López Villaboa, publicado en Retazos de un Archivo. Diario de Burgos. 2 de julio de 2017).
Este articulo fue publicado el 13 Abril 13UTC 2026 a las 1:40 pm y esta archivado en Cultura, Es Noticia. Puedes suscribirte a los comentarios en el RSS 2.0 feed. Puedes escribir un comentario, o hacer trackback desde tu propia web.












