Por Antonio Adeliño Vélez | Mayo 17, 2016 - 8:13 am - Publicado en Cultura

Fotografía: Facebook Museo La Tanguilla

Fotografías: Facebook Museo La Tanguilla

Antonio Adeliño Vélez. La Tanguilla es una Asociación Cultural de Aranda de Duero cuyo fin es recuperar las tradiciones lúdicas y recreativas de carácter popular. Su nombre lo toman del tradicional juego de la tuta, y no de cierta prenda íntima femenina.

Entre sus actividades está la de organizar talleres de juegos tradicionales y exposiciones de objetos y materiales empleados en los mismos; donde se recuerdan o se aprenden las reglas de unos juegos olvidados por unos y que otros han oído hablar de ellos, pero que desconocen los detalles organizativos y lo divertido que resultan.

Bolo burgalés

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Este año La Tanguilla está desarrollando un proyecto cultural que se denomina: “Juegos de ayer para las calles de hoy” y ha solicitado la colaboración de las Asociaciones de Vecinos de Aranda de Duero, para acercar los juegos tradicionales a los espacios públicos de cada barrio, con el fin de practicar los juegos de siempre y fomentar los valores inherente a ellos, como el compañerismo, la gratuidad, el respeto a las reglas, y la educación y el buen trato entre jugadores.

El programa propuesto consiste en organizar charlas para presentar los juegos y conocer sus reglas. En exponer juguetes antiguos, material y elementos necesarios para el juego, libros explicativos, carteles, sellos y postales. En prestar a las Asociaciones, si no los tuvieran, los elementos precisos para organizar una partida de juegos tradicionales. Y en organizar talleres prácticos en la plaza mayor de Aranda para conocer y practicar los juegos populares más comunes y sus variedades.

Tabas gauchas, de Argentina e Uruguay

Tabas gauchas, de Argentina e Uruguay

Acerquémonos a estas charlas, talleres y exposiciones, para recordar aquellas épocas en que lo juegos tradicionales ocupaban nuestro tiempo libre y se podían practicar en cualquier rincón del pueblo, sin necesidad de disponer de una toma de corriente. Qué tiempos aquellos, en que para pasar un buen ratos entre amigos, sólo se necesitaban ganas de jugar, sin más pretensiones que la diversión.

Hay que recuperar la función educativa, formativa y socializadora del juego; y los juegos tradicionales populares son una herramienta valiosa para ello. Los juegos tecnológicos y las nuevas modas de los whatsapp, con lo que se entretienen los adolescentes y jóvenes de hoy en día, aíslan al individuo; pues a mi parecer, aunque se esté conectado con mucha gente, en el fondo se está solo y sin medios ni modos de transmitir los sentimientos y emociones que definen a los humanos, como la risa en la situaciones cómicas, el aplauso en el acierto, y la decepción en la derrota que se olvida con un apretón de manos.


Este articulo fue publicado el 17 Mayo 17Europe/Madrid 2016 a las 8:13 am y esta archivado en Cultura. Puedes suscribirte a los comentarios en el RSS 2.0 feed. Puedes escribir un comentario, o hacer trackback desde tu propia web.

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