Por Gloria Soto | Diciembre 27, 2020 - 1:02 am - Publicado en Es Noticia

Gloria Soto. El Presidente de los Estados Unidos compareció el pasado 22 de diciembre para informar que abordaría todas las opciones legales, para poner fin al fraude electoral. Asimismo, indicó que, una de sus funciones es proteger el derecho de voto. “Este año, los demócratas han usado el virus como pretexto para violar las leyes de los Estados y facilitar el voto fraudulento”, dijo. El primer mandatario explicó que habían ganado las elecciones, y que la noche de las votaciones ganaban en Ohio, en Iowa, en Michigan, en Wisconsin, en Georgia y, en Pensilvania. También que, los resultados conseguidos era imposible que Biden los mejorase y los demócratas lo sabían. Por ello, refirió, hubo un momento en que los votos dejaron de contarse en múltiples Estados, y en medio de la noche masivos votos empezaron a llegar, cambiando los resultados. En Michigan a las 6′31 de la mañana se contaron 147.224 votos, el 90% para Biden y el 6% para Trump; en Wisconsin, a las 4′42 de la mañana se registraron 143.279 votos, casi todos para Biden; en Georgia, a la 1′34 de la madrugada, se contabilizaron numerosos votos a Biden.

A continuación recordó que había conseguido 12 millones más de votos que, en 2016, y que había sido republicano más votado en las últimas décadas, así como el que más votos hispanos y afroamericanos había conseguido. Al mismo tiempo, aseguró que, de un análisis histórico, matemático y lógico era imposible concluir que Biden hubiera obtenido más de 11 millones de votos que Obama, y que simplemente, eso no era verdad.

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Donald Trump relató que, durante las siete semanas precedentes habían aportado un montón de evidencias para probar el fraude y demostrar que muchos funcionarios habían incumplido la ley para favorecer a Biden. Como ejemplos citó al Secretario de Estado de Pensilvania que había suspendido la verificación de firmas, vulnerando la ley; al Secretario de Estado de Michigan, por incumplir la ley que limita los votos de los ausentes y distribuirlos de forma masiva; el caso de Wisconsin, donde se depositaron cientos de bolsas de votos de forma inesperada y de Georgia que admitió votos emitidos semanas después de las elecciones. El candidato republicano remontó a 2016, para recordar que, entonces se rechazaron por improcedentes un 6′4% de los votos, y que, en estas elecciones el rechazo apenas alcanzaba el 1%, constituyendo la cifra más baja de anulaciones de votos de toda la historia. Según opina, la única explicación es que se han contado cientos de miles de votos ilegales, pues los estados demócratas no verifican la identidad, nacionalidad, residencia, o, elegibilidad para votar por correo, siendo el potencial de ilegalidad inmenso.

Trump ilustró que habían presentado cientos y cientos de testigos, que habían declarado acerca del fraude que habían visto; que tenían videos que demostraban las irregularidades y el conteo de votos varias veces; que se había prohibido a los republicanos estar presentes en el recuento; y que la web “Dominium” en Michigan había cambiado 6000 votos de Trump, para Biden, y lo mismo hizo en Arizona. En 2016, les cogimos por sorpresa, pero ahora han tenido cuatro años para preparar un plan para 2020. Los medios, las grandes tecnológicas y el partido demócrata quieren destruir el progreso de los americanos, lamentó. A principios de este año se demostró que la familia de Biden había recibido millones de dólares del partido comunista chino y la prensa censuró la información, añadió. “Nuestro país ya no tiene libertad de prensa y la verdad nunca sale a relucir”, aseguró. A mi, no han parado de criticarme, mofándose cuando afirmaba que antes de finales de año tendríamos la vacuna y, ya tenemos dos que se están distribuyendo y cientos de miles están en camino. Si este gran fraude no se investiga, las elecciones de 2020 pasarán la historia como las más corruptas de nuestro país. Ahora, es el tiempo de que los americanos alcen su voz porque nuestras elecciones deben ser limpias y transparentes. Hemos ganado y la gente lo sabe, esta enfadada y no tiene miedo, no podemos permitir el fraude. “Dios os bendiga, Dios bendiga América“, concluyó.

Al día siguiente, en otra comparecencia refirió que había rechazado firmar el paquete de ayudas por el Covid 19, aprobado por el Congreso, debido a que una partida de millones de dólares, estaba destinada a Camboya, Birmania, al ejercitó de Egipto, con posibilidades de que la ayuda acabase beneficiando a Rusia; a Belize, Costa Rica, Guatema, Honduras, Nicaragua, Panama; a la Galería Nacional de Arte y a otras muchas organizaciones y movimientos; mientras que, por el contrario a los americanos se le ofrecía la ridícula suma de 600 dólares por persona. Por ello, solo firmaré cuando ofrezca una ayuda de 2000 dólares a cada americano y 4000 a las parejas, reportó.

El pasado tres de noviembre se celebraron las elecciones a la Presidencia de los Estados Unidos, siendo los resultados favorables a Joe Biden, si bien Donald Trump afirmó que había sido el ganador. Las votaciones venían precedidas de una campaña feroz contra Trump, en el interior de la nación, por parte de los medios; las tecnológicas, Hollywood, y el partido demócrata que domina en los sectores de la Educación y Universidades; a nivel internacional por todos los partidarios del sistema de la globalización. Asimismo, la polémica alcanzaba al voto por correo. Trump no había cesado en su denuncia y solicitaba que no se usará el voto por correo de forma masiva, salvo en supuestos justificados. Para fundamentar su solicitud de voto de forma personal, recordó que, durante la Guerra Civil y en épocas muy críticas, la gente había ido a votar. Por el contrario, los demócratas, solicitaron el voto por correo para todos, amparándose en que los americanos debían proteger su salud. Casi de forma inmediata, a que la prensa proclamase la victoria de Joe Biden, Trump anunciaba que recurriría el fallo porque se había producido fraude y que acudirían hasta el Tribunal Supremo si fuera necesario para demostrarlo. Con ese propósito, solicitó recuentos en los Estados de Georgia, Wisconsin, Pensilvania, e interpuso reclamaciones que hasta la fecha, han sido rechazadas por los Estados, sin entrar en el fondo del asunto

Por su parte, William Barr, Ex Fiscal General de los Estados Unidos indicó que el fraude electoral, caso de existir no parecía que tuviera entidad suficiente para cambiar el resultado de las elecciones. A los pocos días, anunció su dimisión y el Presidente le dio las gracias por los servicios prestados.

El 15 de diciembre, el Colegio Electoral certificó el nombramiento de Joe Biden y Kamala Harris, como candidatos electos a Presidente y Vicepresidente, respectivamente. Mitch McConnell, senador por Kentucky, por el partido republicano y líder de la mayoría en el Senado, anunció el reconocimiento. Previamente, hizo un recorrido a los logros conseguidos por Donald Trump durante su mandato, alabando su gestión y recordando que muchos se habían burlado o despreciado al “outsider”, pero que sin embargo, el Presidente había cumplido todas las promesas hechas y había llevado América a la cúspide antes de la llegada del virus.

El seis de enero el Congreso se reunirá para certificar al ganador de las elecciones.

El 16 de diciembre, el Comité de Seguridad Nacional del Senado inició una investigación por las irregularidades en las elecciones, dirigida por su Presidente, el senador republicano, Ron Johson. La indagación se centra en tres puntos, la violación de las leyes y controles electorales; las alegaciones de votos y relleno de papeletas fraudulentos, y los programas de software y su posible suma o resta de votos, a convenir.

En la sesión se escuchó a Donald Palmer, comisionario para las elecciones quien defendió la seguridad y el sistema electoral utilizado; Jesse Binnall, por la campaña republicana, aseguró que, en Nevada, se había detectado un fraude de 42.000 votos y que el voto por correo en 2016 había sido de 70.000 personas y en 2020, de 609.000. El Senador Hawley, por el Estado de Missouri, tras censurar que se quiera dar carpetazo a la investigación sobre el fraude, preguntó a Kenneth Starr, abogado y exjuez independiente en el mandato de Clinton, si no constituía una violación a la primera Enmienda, que las grandes compañías de comunicación como Twitter y Facebook trabajen con el partido demócrata y hayan intentado suprimir la información sobre la investigación abierta a Hunter Biden, por fraude electrónico criminal y evasión de impuestos. Starr respondió que se vive una nueva era y se debe volver a la doctrina constitucional. Cristopher Krebs, exdirector de ciberseguridad de la Agencia de Seguridad, ratificó que las elecciones habían sido las más seguras en la historia, pero no puso en duda el testimonio de quienes afirmaban la existencia de fraude por distintos métodos. James Troupis, abogado y exjuez, dijo que era un honor representar al Presidente, pero que sabía que le habían llamado porque las firmas más importantes rechazaban representarle, y no porque no hubiera causa, sino por la cultura y el ambiente creado por la izquierda había intimidado a los abogados, ya que quienes controlan los comités de los bufetes, no quieren incomodar a sus clientes, ni, una posible represalia de la nueva Administración. También incidió en que la gente no confía porque la defensa de la campaña de Biden es solicitar que no se examinen las evidencias, que no se les permita litigar y que no se les escuche y no se resuelva. Starr concluyó: “Si los políticos no tienen integridad, no tienen nada”.

El 20 de diciembre, el equipo de Trump presentó una demanda de apelación ante el Tribunal Supremo de los Estados Unidos para revocar las resoluciones de la Corte Suprema de Pensilvania, y para que acuerde la ilegalidad del cambio de la ley sobre los votos por correo, inmediatamente antes y después de las elecciones, en contra de lo que estipula el artículo 2 de la Constitución y el caso Bush/Gore. La petición solicita una rápida resolución antes del 6 de diciembre.

Probablemente, si se hubieran seguido las directrices recomendadas por la Comisión Bipartita para la Reforma de las Elecciones Federales, establecida en 2005, para proteger la integridad del sistema y evitar problemas, como el caso Bush/Gore, la situación actual no tendría lugar. Ahora, el problema es mayor, y el voto por correo que se ha multiplicado a través de la nación.

La Comisión proponía requerir identificación personal al ir a votar; no permitir el voto a los no ciudadanos; asegurar que solo se votara una vez, y crear un registro nacional de datos, todo ello para asegurar un sistema electoral en el que solo cuenten los votos legales y los ilegales se anulen. De esta Comisión formaban parte, entre otros, Jimmy Carter, el expresidente, y James Baker, exsecretario de Estado con Reagan. Un estudio de 2012 revela que muchos funcionarios han fallado en sacar del censo, a quienes se han trasladado de residencia, o, han fallecido; también que, 24 millones de votos registrados eran inexactos o, estaban duplicados. Para corregir todas estas irregularidades, la Comisión recomendaba contrastar los datos de las licencias de conducir con los partes de defunción y las declaraciones de impuestos. También implantar un sistema de identificación que asegurar que la persona que se presenta es realmente quien dice ser. Tratando de seguir estas indicaciones, Texas, Georgia e Indiana han aprobado leyes sobre la identificación, sin embargo, California y Nueva York no. En cuanto a la identificación del voto por correo, son muy pocos los Estados que la exigen. La comisión, además, indica que antes de inscribir en el registro a los votantes se verifique la nacionalidad y lamenta que la izquierda se haya opuesto constantemente a estos esfuerzos, facilitando así que, muchos no ciudadanos votan siendo difícil detectarlo. De hecho, en 2017, la Fundación de Interés Público Legal encontró en Virginia más de 5.500 no ciudadanos registrados para votar y que más de 1800 habían votado ilegalmente múltiples veces. Estas recomendaciones se publicaron por primera vez en el Washington Times. Parece que ha faltado voluntad para aplicarlas.


Este articulo fue publicado el 27 Diciembre 27Europe/Madrid 2020 a las 1:02 am y esta archivado en Es Noticia. Puedes suscribirte a los comentarios en el RSS 2.0 feed. Puedes escribir un comentario, o hacer trackback desde tu propia web.

2 Comentarios

  1. Diciembre 27, 2020 @ 10:24 am


    Parece increible que se permita votar sin identificarse en USA. Pero no me sorprende. La izquierda nunca reformará la leyes ambiguas. Las usan para poder hacer tampas a su favor y culpar a la la derecha de tamposa. Es su condición. Carecen de ética y moral.

    Escrito por Fermín
  2. Diciembre 27, 2020 @ 7:00 pm


    Qué duda cabe de que los demócratas iban a por todas.
    Las movilizaciones contra los abusos policiales contra el colectivo afroamericano era el precedente para implicar a la sociedad en un cambio de administración.
    Los demócratas lo supieron aprovechar, mientras Trump disfrutaba al creerse por encima del bien y del mal.
    Los demócratas han sido más organizados y unidos frente a un Trump que iba perdiendo apoyo institucional en su partido.
    No basta con el populismo incondicional, es necesario tener una estructura de partido y personas influyentes en los medios para ganar las elecciones.
    Trump se ha ganado muchos enemigos. No se puede ir contra todo por mucha razón que tengas.
    La buena política es el resultado de múltiples relaciones seductoras y de resultado positivos para todos. El líder político es el que sabe tejer relaciones seductoras, no el que se alza en el mesianismo popular.

    Escrito por Diego Vargas

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