Por Redacción | Enero 31, 2012 - 8:54 am - Publicado en Cultura

Redacción. El próximo Jueves 2 de febrero a las 20:30 en la Casa de Cultura, inauguración de una exposición fotográfica y proyección documental sobre la Azucarera de Aranda de Duero.

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La Asociación Cultural On nace en 2010 en torno a la saga The Factory, cuyo proyecto inicial verá la luz el próximo 2 de febrero con una exposición fotográfica y un documental sobre la azucarera de Aranda de Duero.

Es hace aproximadamente dos años cuando el fotógrafo burgalés, afincado en Aranda, Paco Santamaría obtiene los permisos necesarios para adentrarse en el corazón de la fábrica ribereña y ve la posibilidad de realizar un ambicioso trabajo sobre la planta azucarera arandina. Para desarrollar este proyecto cuenta con el periodista Iván Juárez y con los componentes de la productora Trece Grados, Ignacio Rodríguez y Fabián González.

Son muchas las jornadas que transcurren en el interior de la Azucarera para desarrollar el proyecto. Conocemos un espacio abandonado, que cerró sus puertas en 1996, pero con muchas de sus estructuras e instalaciones en un buen estado de conservación.

El resultado es el primer trabajo de la saga The Factory. Una exposición fotográfica y un documental que ahondan en la relación de los trabajadores con la propia fábrica, analizando la repercusión en el plano económico y social de una de las principales fuentes de trabajo para la comarca de la Ribera del Duero.

Exposición Fotográfica

La muestra fotográfica de Paco Santamaría recoge dos ámbitos. Por un lado el material, donde el fotógrafo se recrea en el estado actual de las instalaciones ofreciendo al visitante a la exposición un paseo a través de la azucarera arandina.

Una segunda vertiente aborda el factor humano de la fábrica. 22 trabajadores regresan a su puesto de trabajo para ser retratados a través del objetivo de Paco Santamaría. Cada uno de ellos posa en las dependencias donde desarrollaba su labor. En las sesiones fotográficas afloran los recuerdos y se establece un diálogo recogido por el periodista Iván Juárez, encargado de dar forma a los textos que acompañan a la muestra fotográfica, tanto los referidos a las reseñas personales como los que hacen un repaso a la trayectoria histórica de la Azucarera, desde su apertura hasta su cierre en el año 1996.

Documental

Con la misma filosofía que la exposición fotográfica pero con las posibilidades que ofrece el lenguaje cinematográfico, los miembros de la productora arandina Trece Grados dibujan un retrato de una sociedad pesimista y decadente. El documental ofrece los testimonios, en ocasiones nostálgicos y desgarradores de los trabajadores de la azucarera que nos trasladan a otra época. Es un relato libre, no es una narración al uso, en el que prima la creatividad pero también el rigor histórico a través de la redacción y documentación recogida por Iván Juárez.

Ignacio Rodríguez y Fabián González hacen gala de sus conocimientos del lenguaje cinematográfico para dar forma a una narración audiovisual llena de simbolismo y metáforas que aúnan pasado y presente. La música corre a cargo de Alma Gonzalo y Paul Dolan mientras que la dirección artística la asume el artista local Enrique Díaz.

Reseña Histórica Azucarera

La Azucarera de Aranda de Duero abrió sus puertas en noviembre de 1943. 986 obreros dieron forma a una planta con naves de 96 metros de longitud, 51 de anchura y 19 de altura. Cuatro almacenes, diferentes silos y una prominente chimenea de 60 metros de altura.

Todo orquestado y distribuido sobre una base de 17 hectáreas de terreno con una longitud de cuatro kilómetros y medio. Para su construcción, vanguardista para la época, no se escatiman gastos. Se utilizaron 23.845 metros cúbicos de hormigón y ladrillo, 4.300 toneladas de cemento, 9.600 metros cuadrados de cubiertas y 52.000 de cal y yeso.

Su puesta en marcha supuso el arranque de la industrialización en la zona, con la remolacha como cultivo social por excelencia. La producción se incrementó en la cuenca del Duero hasta las 60 toneladas por hectárea en detrimento de cualquier otro cereal. En sus 52 años de vida, la planta ribereña recibe más de ocho millones de toneladas de remolacha y produce más de un billón de kilos de azúcar. Durante este tiempo la azucarera creció hasta convertirse en un conglomerado autosuficiente, una ciudad a pequeña escala que, entre otras instalaciones, daba cabida hasta a 12 viviendas.

El cese de la actividad de la Planta de Ebro Agrícolas llegó en 1996. Es el año en el que la azucarera echa el candado después de recibir durante esta campaña 220.528 toneladas y producir más de 29 millones de kilos de azúcar. A finales de la década de los noventa el mercado del azúcar da los primeros pasos hacia su reestructuración, con procesos de fusión en aras del incremento de los niveles de rentabilidad. La planta de Aranda de Duero es una de las señaladas. En total se pierden cerca de 200 puestos de trabajo. Los que siguieron en activo tuvieron que emigrar a otras azucareras como la de Peñafiel o Miranda de Ebro.


Este articulo fue publicado el 31 Enero 31Europe/Madrid 2012 a las 8:54 am y esta archivado en Cultura. Puedes suscribirte a los comentarios en el RSS 2.0 feed. Puedes escribir un comentario, o hacer trackback desde tu propia web.

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