Por Gloria Soto | 12 Junio, 2026 a las 7:53 - Escrito en Es Noticia

Gloria Soto. Mi alegría por estar en el 25 Festival de Cine Tribeca comenzó antes de llegar a Nueva York, justo cuando me enteré que me habían concedido la acreditación que Arandahoy había solicitado. Al día siguiente de mi llegada a la Gran Manzana, fui a los Estudios Spring. Allí, además, de darnos las credenciales, los organizadores celebraban un encuentro con toda la prensa. ¡Y ahí estaba yo! Muy feliz, mirando los rascacielos desde la quinta planta, y rodeada de un montón de periodistas con los que charlaba de manera informal hasta que se inició la presentación. Una alocución por parte de los responsables de Tribeca que se cerró con la intervención de la cofundadora del festival Jane Rosenthal hablando sobre la significancia del certamen no solo para la ciudad de Nueva York sino a nivel mundial.

Asimismo, enfatizó sobre los 25 años de historia de Tribeca. El Festival se fundó gracias a la iniciativa de Robert De Niro, Jane Rosenthal y Craig Hatkoff para paliar los efectos del atentado terrorista del 11 de Septiembre de 2001, y proporcionar apoyo y cultura a la parte baja de Manhattan. Desde entonces, no ha parado de crecer, ofreciendo un extenso programa de cine, documentales, y conferencias de alta calidad. Por mi parte, estaba dispuesta a aprovechar al máximo durante los días de su celebración desde el 3 de junio hasta el 14 de junio de 2026, ambos inclusive. Así lo estoy haciendo. Cuando Rosenthal terminó, seguimos el encuentro disfrutando del lugar y de las bebidas ofertadas en la barra libre al efecto. Me tomé un Margarita.

Gloria Soto y Jane Rosenthal, cofundadora de Tribeca

Gloria Soto y Jane Rosenthal, cofundadora de Tribeca

El estreno del 25 Festival Tribeca tuvo lugar en el teatro Beacon, en plena zona alta de Manhattan, con la proyección del documental Earth, Wind & Fire, sobre la trayectoria e influencia cultural de esta reconocida banda musical, y en especial de la figura de su fundador Maurice White. Una lograda producción en la que se escuchan testimonios importantes tanto del mundo musical, como del político. Entre ellos, los de Barak y Michelle Obama, quienes eligieron a la banda para tocar en el primer baile en la Casa Blanca durante la presidencia de Obama. Igualmente, acudí a ver el documental How to Feed a Dictator, una cinta donde se escucha a los cocineros de algunos dictadores del mundo como Pinochet, Idi Amin, Saddan Hussein, Pol Pot and Kin Jong-il, junto a los análisis de especialistas sobre los efectos de las dictaduras. En una de las secuencias se dice: “Para que una dictadura perviva se necesita el control del ejercito y de la comida“.

La amplia oferta hace difícil elegir, aunque, en mi caso tenía claro que asistir a la celebración del 50 aniversario de Taxi Driver, con la proyección de la película y una introducción a cargo de Martin Scorsese, Robert de Niro, Paul Schrader y Jodie Foster era una prioridad. Ver y escuchar a estos grandes del cine que, forman parte de mis favoritos no tenía discusión. Mi elección no fue única. Las colas para el evento eran enormes. Cuando ya estuve en la sala vi que todo estaba a rebosar. El lujoso panel recordó el ambiente neoyorkino cuando se filmó Taxi Driver y pormenores de la película. Es de destacar que quien mas risas produjo fue De Niro, con su lenguaje lacónico que, en alguna de las respuestas se limitó a una palabra. Su presencia ya decía mucho. Jodie Foster recordó que tenía 12 años cuando se hizo el rodaje, y como desde aquella trayectoria había podido aprender arropada de los mejores. Por su parte, Paul Schrader, refirió como escribir el film lo ayudó emocionalmente. En cuanto a Scorsese, que decir del prolífico y aclamado director que nos ha brindado títulos inolvidables como Toro Salvaje, Los Infiltrados, El Lobo de Wall Street, y mas recientemente Killers of the Flower Moon y ¡tantas otras!

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Por Redacción | 11 Junio, 2026 a las 7:48 - Escrito en Cultura, Es Noticia

Redacción. La ciudad medieval de Frías volverá a convertirse este verano en un gran estudio artístico al aire libre. El próximo 10 de julio se celebrará la XXXIX edición del Concurso Nacional de Pintura “Ciudad de Frías”, una cita ya consolidada en el calendario cultural que reunirá a artistas de distintos puntos de España para plasmar sobre el lienzo la esencia de uno de los rincones más singulares de Burgos.

La edición de 2026 apuesta por el formato de pintura rápida al aire libre, una modalidad que invita a los participantes a captar en pocas horas la belleza de sus calles empedradas, su imponente castillo, las casas colgadas y los paisajes que rodean esta histórica localidad situada en la comarca de Las Merindades.

El certamen está abierto a artistas españoles y extranjeros residentes en España, quienes podrán participar de forma gratuita. Las obras deberán inspirarse en elementos reconocibles de Frías, ya sean sus monumentos, paisajes, costumbres o tradiciones populares, permitiendo así que cada creador aporte una visión personal de la ciudad.

La jornada comenzará con el sellado e inscripción de los soportes entre las 9:00 y las 11:00 horas en la sede de la Asociación Amigos de Frías. A partir de ese momento, los participantes dispondrán de varias horas para desarrollar sus trabajos antes de entregarlos por la tarde para su valoración por parte del jurado.

Uno de los aspectos más atractivos del concurso es la proyección posterior de las obras seleccionadas. Un máximo de treinta piezas formarán parte de una exposición que podrá visitarse durante el mes de agosto en la Casa de Cultura de Frías. Posteriormente, la muestra viajará en septiembre al Teatro Principal de Burgos y continuará recorriendo diferentes espacios expositivos de Burgos y Vizcaya hasta mayo de 2027, acercando al público la riqueza artística inspirada en la ciudad más pequeña de España.

Los premios volverán a reconocer el talento y la creatividad de los participantes. El primer galardón, patrocinado por Enerfrías, estará dotado con 1.500 euros y diploma. El segundo premio, patrocinado por Aduriz, concederá 1.000 euros y diploma, mientras que la Asociación Amigos de Frías otorgará un tercer premio de 600 euros acompañado también de diploma.

Más allá de la competición, el certamen se ha convertido en una celebración del arte y del patrimonio local, ofreciendo una oportunidad única para contemplar cómo los artistas interpretan, en tiempo real, los rincones y paisajes que hacen de Frías uno de los destinos más emblemáticos del norte de Burgos.

Por Redacción | 9 Junio, 2026 a las 8:43 - Escrito en Cultura, Es Noticia

Redacción. Hay aniversarios que se celebran mirando al futuro y otros que invitan a detenerse un momento para recordar el camino recorrido. En el caso de Cruz Roja en Aranda de Duero, cumplir cien años es una ocasión para hacer ambas cosas. Con ese objetivo nace la exposición “100 años de solidaridad”, una propuesta que permite descubrir cómo una iniciativa impulsada hace un siglo se ha convertido en una de las entidades sociales más reconocidas y presentes en la vida de la comarca.

La muestra, abre una ventana a una parte poco conocida de la historia local. A través de fotografías, documentos originales y numerosos objetos conservados durante décadas, el visitante puede comprobar cómo han cambiado los tiempos, las formas de actuación y los recursos disponibles, pero también cómo se ha mantenido intacto el espíritu de servicio que dio origen a la institución.

Entre los documentos que pueden contemplarse figuran algunos de los testimonios más antiguos de la presencia de Cruz Roja en Aranda. Papeles que permiten poner nombre y rostro a quienes impulsaron los primeros pasos de la organización en la localidad cuando la asistencia humanitaria dependía, en gran medida, de la entrega y el compromiso de un reducido grupo de vecinos.

La exposición ofrece también un recorrido por la evolución del voluntariado. Antiguas acreditaciones, cartillas de formación y credenciales muestran cómo se preparaban quienes decidían dedicar parte de su tiempo a ayudar a los demás. Son pequeñas piezas de historia que reflejan la importancia que siempre ha tenido la formación y la preparación de los equipos humanos de la entidad.

El paso de las décadas queda igualmente reflejado en medallas, diplomas y reconocimientos que recuerdan cursos, prácticas y actividades desarrolladas a lo largo de los años. Un recorrido que evidencia la capacidad de Cruz Roja para adaptarse a las nuevas necesidades sociales, ampliando sus ámbitos de actuación mucho más allá de las emergencias que marcaron sus primeros años de actividad.

La inauguración sirvió además para rendir homenaje a las generaciones de voluntarios que han formado parte de la organización. Un reconocimiento a cientos de personas que, de forma discreta y muchas veces anónima, han contribuido a construir una red de ayuda que ha acompañado a la sociedad arandina en momentos difíciles y también en su día a día.

Más que una exposición histórica, la propuesta se convierte en un ejercicio de memoria colectiva. Un recorrido por cien años de solidaridad que permite entender cómo la implicación de muchas personas ha hecho posible que Cruz Roja siga siendo, un siglo después, una referencia de apoyo, cercanía y compromiso con quienes más lo necesitan.

La exposición podrá visitarse de manera gratuita en el Auditorio de la Casa de la Cultura hasta el próximo 19 de junio.