Por Pedro Félix García García | Marzo 19, 2019 - 8:13 am - Publicado en Viña y fogón

Cerro del Castillo de Gumiel del Mercado

Cerro del Castillo de Gumiel del Mercado

Pedro Félix García. Alfredo Sanz Sanza persiste en su encomiable labor de ir dejando documentadas para la posteridad las tradicionales bodegas antiguas de la comarca ribereña.

Primero, en 2015, documentó las bodegas y lagares de Fuentespina, después, en 2017, documentó las bodegas y lagares de Vadocondes, y ahora ha documentado las bodegas y lagares de Gumiel del Mercado. Sé que tiene planes para 2021, pero no ha querido decírmelos.

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Así como el primer estudio que hizo Alfredo Sanz en 2015 sobre las bodegas y lagares de Fuentespina, fue sufragado integramente a expensas de las arcas municipales de dicho Ayuntamiento, en cambio los siguientes sobre las bodegas de Vadocondes y de Gumiel del Mercado han contado con la subvención parcial de aproximadamente un 30% del proyecto por parte de la Asociación para el Desarrollo Rural e Integral (ADRI) de la Ribera del Duero.

Las antiguas bodegas subterráneas constituyen una muy conocida seña de identidad indiscutible para la mayoría de las localidades ribereñas. Sabemos que Aranda de Duero cuenta -por lo menos- con alrededor de 7 kilómetros de galerías subterráneas bajo el suelo de su casco histórico. Muchos pueblos de alrededor también cobijan bodegas subterráneas, de las que poco se sabe de su extensión y estado actual de conservación.

Unos denominan cerceras a los respiraderos y otros zarceras

Unos denominan cerceras a los respiraderos y otros zarceras

Ese desconocimiento ha comenzado a romperse gracias a los trabajos de investigación de Alfredo Sanz, joven arquitecto natural y vecino de Fuentespina, quien ha llevado a cabo interesantes y completos estudios topográficos, que han permitido inventariar bodegas, lagares y cerceras existentes en algunos pueblos de nuestra comarca. Se trata de concienzudos y minuciosos estudios inventariados, multidisciplinares, que abarcan análisis históricos, arquitectónicos, etnográficos, geológicos y urbanísticos. Además de la labor de difusión de una parte importante de la historia vitivinícola ribereña, con los estudios inventariados realizados por Alfredo Sanz, los Ayuntamientos respectivos disponen ahora de una valiosa herramienta de gestión de esta parte tan importante de su patrimonio.

A diferencia de las de Aranda, que se hallan todas bajo su propio casco urbano, las bodegas de Fuentespina, de Vadocondes y de Gumiel del Mercado, se construyeron fuera de los núcleos de población, aprovechando los desniveles naturales del terreno que ofrecían colinas próximas. Mientras las bodegas de Vadocondes están enclavadas aproximadamente a un kilómetro de distancia del citado núcleo urbano, en cambio las de Fuentespina y de Gumiel del Mercado están enclavadas muy cerca del núcleo habitado. De hecho, la base de la ladera norte del Cerro del Castillo, bajo el que se encuentran las bodegas de Gumiel del Mercado, linda literalmente con las casas del pueblo, el cual, al irse expandiendo ha acabado rodeando el cerro en el que se encuentran sus bodegas. Ese cerro se llama del Castillo porque, en su día, hubo uno allí situado, del cual no queda ya hoy ni el menor vestigio.

Plano general de bodegas y lagares de Gumiel del Mercado

Plano general de bodegas y lagares de Gumiel del Mercado

El Cerro del Castillo está sembrado de numerosos respiraderos de las bodegas subterráneas que surcan sus entrañas. A estos respiraderos unos les llaman cerceras y otros zarceras. Etimológicamente parece más correcta la denominación de cercera, como palabra derivada de cierzo; viento norte. Son construcciones sencillas de piedra, que cubren los pozos de respiración y tienen unos orificios de ventilación orientados al norte. El conjunto de cerceras conforman un paisaje singular que, afortunadamente, en Gumiel del Mercado puede observarse en su plenitud pues, al revés de lo que ha ocurrido en otros lugares, no se han construido allí otras edificaciones modernas que contaminen el paisaje. Se les llame como se les llame, -las cerceras o zarceras- sin duda forman un conjunto muy pintoresco y característico como reclamo visual sobre la ladera de la colina sobre la que se hallan diseminadas.

Según el inventario realizado por Alfredo Sanz, en Gumiel del Mercado se conservan un total de 144 cerceras, la mayoría en muy buen estado, pues la Corporación Municipal que ahora está a punto de finalizar su mandato, abordó al comienzo del mismo la reconstrucción de las cerceras que estaban derruidas.

Gracias a los trabajos de campo realizados por Alfredo Sanz, sabemos que Gumiel del Mercado cuenta con casi tres kilómetros de galerías subterráneas; 2,9 kilómetros exactamente, según sus mediciones realizadas in situ.

Alfredo Sanz Sanza

Alfredo Sanz Sanza

En el inventario topográfico de Alfredo Sanz, en Gumiel del Mercado constan catalogadas 106 bodegas, de las que 75 se encuentran hoy accesibles y 31 inaccesibles.

En Gumiel del Mercado se hallan inventariados también un total de 69 lagares, con una capacidad de 137.000 cántaras (21.908 hectólitros; algo más de dos millones de litros).

Muchas cubas apoyan en enormes tajones de piedra

Muchas cubas apoyan en enormes tajones de piedra

Una singularidad que caracteriza las antiguas bodegas de Gumiel del Mercado y que las diferencia de las ubicadas en otras localidades ribereñas es la de que se conservan numerosos tajones de piedra (¡!), mientras lo usual es encontrar tajones de madera en las antiguas bodegas subterráneas del entorno. Los tajones son los basamentos -o gruesos trozos de viga- en los que se apoyaban las cubas, a los que se les practicaba un rebaje tallado en su parte central para que encajase allí la parte inferior circular de la cuba, de modo que ésta quedase perfectamente inmovilizada y totalmente segura. Si tales tajones de madera, de una sola pieza, eran ya de por sí piezas muy pesadas de manejar hasta situarlos en su emplazamiento definitivo, imagínense ustedes el enorme esfuerzo que supuso a nuestros antepasados mover hasta allí los tajones de piedra que hoy pueden contemplarse.

Quien quiera saber más sobre las antiguas bodegas subterráneas y los lagares en los que nuestros antepasados elaboraron los vinos que hicieron famosa a la Ribera, que acuda a Gumiel del Mercado el próximo viernes, día 29 de marzo, a las 7 y media de la tarde, al Salón de Plenos del Ayuntamiento, donde tendrá ocasión de escuchar todo lo que tiene que decir sobre este apasionante tema Alfredo Sanz. Después habrá coloquio.


Este articulo fue publicado el 19 Marzo 19Europe/Madrid 2019 a las 8:13 am y esta archivado en Viña y fogón. Puedes suscribirte a los comentarios en el RSS 2.0 feed. Puedes escribir un comentario, o hacer trackback desde tu propia web.

1 Comentario

  1. Marzo 21, 2019 @ 9:40 am


    Hola , el problema que tenemos en mi pueblo con respecto a las bodegas es grave, hace unos 30 años se hormigonó un camino que transcurre por las bodegas y a la vez se metió una tubería de aguas limpias que daba servicio a casi todo el pueblo, el hormigón se echó en planchas de unos 2×3 metros, con esta actuación se rompió todo el sistema de evacuación de aguas natural en las bodegas, mas el efecto de intranspirabilidad que provoca se hundieron casi todas bodegas que hay por debajo incluso provocando grandes daños a las que se sitúan en ese mismo carril.

    Escrito por Romu

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