Redacción. Hay mieles que saben a monte, otras a flores, a bosque, a romero, a castaño o a lavanda. Las hay claras y delicadas, oscuras e intensas, líquidas, cremosas o cristalizadas. Detrás de cada una hay un paisaje, una floración, unas colmenas y, sobre todo, muchas horas de trabajo.
Con esa idea de descubrir y poner en valor la miel producida por los apicultores españoles, Mieladictos acaba de abrir las inscripciones de su XII edición, en la que busca la que será reconocida como Mejor Miel de España 2026.
El certamen, que nació en 2015 de la mano de Alberto Colina, mantiene como protagonista la cata sensorial de las mieles, pero este año amplía sus reconocimientos para mirar también hacia las personas y proyectos que ayudan a mantener vivo el mundo de la apicultura.
Una mirada también hacia el futuro
Una de las principales novedades de esta edición será el reconocimiento a la Mejor Miel de Apicultor Joven, destinado a productores de hasta 30 años. Con él, Mieladictos quiere dar visibilidad a quienes están tomando el relevo y apostando por la apicultura como actividad de presente y de futuro.
También se estrena el reconocimiento a la Mejor Labor de Divulgación, al que podrán optar los propios apicultores participantes. En este caso no se valorará únicamente la miel, sino todo aquello que contribuya a acercar la apicultura al público: desde el envase y el embalaje hasta la actividad en redes sociales, la presencia en medios de comunicación o la organización de actividades relacionadas con las abejas, la miel y la apicultura.
La tercera novedad mira hacia quienes hacen posible que esa miel llegue finalmente hasta nuestras manos: los comercios. Mieladictos reconocerá al Mejor Comercio de miel de apicultor, tanto físico como online, teniendo en cuenta aspectos como la variedad de referencias disponibles, el ámbito territorial de venta y la labor realizada para promover este producto.
En este caso, las candidaturas podrán ser presentadas por los propios apicultores o por los establecimientos interesados.
Miel de aquí, de la campaña 2026
El concurso está abierto a apicultores que produzcan y envasen su propia miel. Esta deberá ser 100% de origen español y haber sido cosechada durante la campaña 2026, sin mezclas ni compras de miel a terceros.
Las bases establecen además que cada apicultor podrá presentar una única miel y que deberá haber producido al menos 200 kilos de la miel con la que concursa. Se admiten tanto pequeños productores registrados como profesionales, aunque la organización señala que se priorizarán las mieles procedentes de apicultores profesionales, reservando un 15% de las plazas para proyectos que estén dando sus primeros pasos.
Las muestras pueden pertenecer a distintas categorías: miel monofloral, multifloral, de bosque o de montaña. En el caso de las monoflorales, será obligatorio aportar un análisis que justifique su clasificación.
Y después llega uno de los momentos más interesantes: la cata.
Las mieles se presentan sin etiquetas ni marcas visibles y son identificadas mediante códigos para garantizar el anonimato durante la evaluación.
El jurado estará formado por apicultores, expertos en análisis sensorial de miel, técnicos apícolas y especialistas del sector agroalimentario. Aroma, sabor, textura, aspecto visual e impresión general serán algunos de los aspectos que se tendrán en cuenta, con una valoración sobre 100 puntos.
Solo las mieles que alcancen al menos 80 puntos verán publicada su valoración. Todos los participantes recibirán, en cualquier caso, información básica sobre los resultados de su cata.
De este proceso saldrán las 12 mieles favoritas de la edición 2026, que llegarán a la fase final para decidir cuál merece el reconocimiento como Mejor Miel de España.
Y la final, en Burgos
La última etapa tendrá lugar en Burgos, con una final prevista para el sábado 31 de octubre o el sábado 7 de noviembre de 2026, una fecha que la organización terminará de concretar. Las bases contemplan además finales individuales con jurado físico y online para las diferentes mieles participantes.
No será la primera vez que Burgos tenga protagonismo en la trayectoria de Mieladictos. En la pasada edición, distintas actividades de cata se desarrollaron en lugares de la provincia como el Museo de los Aromas de Santa Cruz de la Salceda y los campos de lavanda de Aire de Arlanza, entre otros espacios vinculados al mundo de las mieles.
La participación en esta XII edición tiene un coste de 25 euros y las inscripciones permanecen abiertas desde el 15 de septiembre, aunque se cerrarán cuando se alcance el número máximo de muestras que puedan ser evaluadas.
Porque quizá detrás de ese pequeño tarro que encontramos en una tienda, en un mercado o directamente en manos de un apicultor haya mucho más de lo que parece: una floración concreta, un territorio y el trabajo paciente de alguien que lleva buena parte de su vida cuidando de sus colmenas.
Y ahora Mieladictos vuelve a salir en busca de todo eso.
Quién sabe si, entre las mieles cosechadas este 2026, se encuentra la próxima Mejor Miel de España.
Este articulo fue publicado el 29 Septiembre 29UTC 2026 a las 9:56 am y esta archivado en Es Noticia, Viña y fogón. Puedes suscribirte a los comentarios en el RSS 2.0 feed. Puedes escribir un comentario, o hacer trackback desde tu propia web.











