Por Pedro Félix García García | Noviembre 15, 2017 - 9:03 am - Publicado en Motor

Buena aerodinámica. Sólo 8,5 cm entre faldón y suelo

Buena aerodinámica. Sólo 8,5 cm entre faldón y suelo

Pedro Félix García. Fue elegido en el año 2012 por importantes medios especializados de la Prensa del motor como mejor Coche del Año en Europa.

Escasa capacidad del maletero para un coche de este tamaño.

Escasa capacidad del maletero para un coche de este tamaño.

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El temor que, en general, inspiran los coches eléctricos es la sensación de incertidumbre causada por su aparentemente corta y a veces impredecible autonomía.

Sin embargo, el Opel Ampera es un verdadero coche eléctrico y, como tal, reúne todas las ventajas de cualquier coche eléctrico, pero carece de ese inconveniente antes citado.

Su fabricante lo llama Vehículo Eléctrico de Autonomía Extendida. La autonomía del Opel Ampera es como la de cualquier turismo convencional. Conduciendo el Opel Ampera nunca siente uno la angustia de temer llegar a poder quedarse “tirado” por agotamiento de la carga de la batería de tracción.

Tampoco es un coche híbrido. En los coches híbridos, el motor auxiliar de combustión es el que realmente mueve el automóvil cuando deja de hacerlo el motor eléctrico. El Opel Ampera es un coche eléctrico puro porque la tracción siempre es debida a su motor eléctrico de 150 caballos de potencia. Lo que ocurre es que, cuando se agota el 80% de la carga de la batería (de iones de litio), automáticamente se pone en funcionamiento un grupo electrógeno auxiliar que se encarga de seguir suministrando corriente al motor eléctrico, que siempre es el único que impulsa al automóvil en todo momento. Ese grupo electrógeno auxiliar está formado por un alternador y un motor de gasolina, de 1,4 litros de cilindrada y 86 caballos. Sí que es cierto que el depósito de gasolina es de poca capacidad; sólo 35,2 litros. Pero con esos litros de gasolina bien pueden recorrerse muchos kilómetros y, además, gasolineras hay muchas, mientras que enchufes a mano hay pocos.

La batería de tracción del Opel Ampera -de 16 Kwh y formada por 288 módulos- se recarga conectando el coche a la red, siendo posible hacerlo a cualquier enchufe doméstico que admita el paso de suficiente intensidad de corriente. El propio Opel Ampera dispone de un cable (de 6 metros de largo), que lleva incorporado en serie un amperímetro electrónico que es capaz de detectar la intensidad máxima de corriente que puede discurrir por la línea a la que se le haya enchufado. Si le conectamos a una línea de poca sección de cable (como puede ser la que alimenta las lamparitas de las mesitas del nuestro dormitorio), entonces el propio sistema impide el paso de la corriente. Así pués, no existe riesgo de sobrecalentamiento de ningún cable de nuestra vivienda, ni de que “salten los plomos” de la casa. Por ejemplo, para cargar la batería del Opel Ampera objeto de este artículo, hubimos de utilizar el enchufe de la lavadora de nuestra vivienda unifamiliar. Porque, éso sí, conviene tener también un chalecito o una vivienda unifamiliar a mano para poder disfrutar del Opel Ampera; no nos imaginamos recargándolo a través de un cable lanzado desde el quinto piso de una casa de vecinos situada en pleno centro de Aranda…

Tanto el cuadro como la pantalla táctil central ofrecen información amplia y llamativa

Tanto el cuadro como la pantalla táctil central ofrecen información amplia y llamativa

Un dispositivo electrónico intercalado en el cable de carga permite elegir entre que pasen 10 amperios de corriente (en cuyo caso la carga completa viene a durar un poco más de seis horas) o que sean sólo 6 amperios (en cuyo caso, la carga completa dura doce horas aproximadamente). Además, el coche permite ser programado para ser cargado a la hora que queramos, pudiendo, por tanto, hacerse dicha recarga en las horas de tarifa más económica.

Cuando la batería de tracción se encuentra totalmente cargada, el propio Opel Ampera nos anuncia que es capaz de recorrer unos 62 kilómetros en modo exclusivamente eléctrico, cosa que hemos podido comprobar personalmente que sí es cierta. Por tanto, se trata de un coche muy apropiado para una persona que diariamente, para ir y venir al trabajo, recorra distancias de ese orden. Así, recargándolo luego por las noches, ese conductor se movería toda la semana en modo exclusivamente eléctrico (sin consumir ni un litro de gasolina), y al llegar el fin de semana podría salir a carretera con este mismo Opel Ampera a disfrutar con la familia recorriendo mayores distancias sin ninguna limitación, lo cual no está al alcance de la mayoría de muchos otros coches eléctricos.

Además, si así nos lo proponemos, es fácil superar esos 62 kilómetros mencionados siempre que conduzcamos buscando expresamente la máxima eficiencia. Circulando en un día laborable de verano, a velocidades legales, por carreteras provinciales en buen estado de los alrededores de Aranda y con muy poco tráfico, nosotros hemos logrado que nuestra unidad de pruebas llegase a recorrer 73 kilómetros en modo exclusivamente eléctrico. Éso sí, evitando aceleraciones o adelantamientos, pero sin renunciar en ningún momento a ir disfrutando del aire acondicionado.

Procurando optimizar al máximo la eficiencia en el manejo, el consumo de energía circulando en modo exclusivamente eléctrico viene a ser de 17 Kwh por cada cien kilómetros recorridos, lo que, calculando el precio (tras las últimas subida de tarifas y sin aplicar la nocturna, que resultaría aún más barata), vino a resultar que nuestro Opel Ampera gastó aproximadamente 4,6 euros por cada cien kilómetros, cantidad inferior a la que gasta un coche equivalente provisto de motor diésel de última generación.

La falta de "limpia" en la luneta resta visibilidad hacia atrás cuando llueve.

La falta de

El Opel Ampera puede alcanzar una velocidad máxima de 160 Km/h y acelerar de cero a 100 Km/h en menos de 10 segundos, todo ello con un nivel cero de emisiones y con el único sonido que producen sus neumáticos al rodar sobre el firme. Cuando está funcionando el motor térmico, su nivel de emisiones es inferior en todo momento a 40 g/Km de CO2.

El Opel Ampera es una berlina de cinco puertas y de tamaño medio tirando a grande; mide 4,498 m de largo y 2,685 m de distancia entre ejes. De tracción delantera y aspecto robusto, sólo está homologado para cuatro ocupantes. Nos ha parecido pequeño su maletero habida cuenta del tamaño de este coche (de prácticamente cinco metros): sólo 282 litros de capacidad, medidos hasta la tela que cubre contra miradas indiscretas los objetos que transportemos. Enrollando esa tela, la capacidad de carga aumenta hasta los 381 litros contando todo el volumen que hay hasta la luneta trasera. Abatiendo los dos respaldos posteriores, la capacidad de carga crece hasta los 587 litros (1.005 litros si contamos todo el volumen trasero del habitáculo hasta el techo). Juzguen ustedes mismos el maletero del Opel Ampera por comparación con el tamaño de mi perro, que tampoco es un perro grandísimo; se llama Rusky y pesa 34 kilos.

Debajo de la moqueta del piso del maletero se alojan un “kit reparapinchazos” y el cable para conectar el coche a la red; no lleva rueda de repuesto. En la aleta delantera izquierda lleva la toma de corriente; en la aleta trasera derecha está la boca de acceso al depósito de gasolina.

Sorprende que carezca de un “limpia” que barra las gotitas que, en tiempo lluvioso, se depositan sobre su luneta trasera.

El comportamiento dinámico del Ampera es excelente. Se conduce igual que cualquier coche automático, aunque resulta curioso que el sonido de su motor de combustión -en los momentos que está funcionando- no guarde relación con cómo estemos pisando o soltando el pedal del acelerador. Lo pisas a fondo, el coche acelera con brío -se pone de cero a cien en 9,3 segundos- pero el motor de combustión sigue sonando igual. Bajas un puerto o desciendes por una cuesta abajo prolongada, sueltas el pedal del acelerador o incluso frenas, y sientes cómo el coche aminora la velocidad, pero el motor de combustión sigue sonando igual, sin inmutarse; él a lo suyo, a un régimen constante de revoluciones, a su tarea de seguir recargando la batería de tracción.

Por cierto que con el Opel Ampera, no está permitido el uso de cadenas para circular sobre suelos resbaladizos.

En el Opel Ampera se ha cuidado la aerodinámica al máximo; en un coche más bien bajo en todos los órdenes. Al entrar o salir del coche, es fácil que rocemos con el marco superior de los huecos de sus puertas si no agachamos o torcemos bien nuestra cabeza. Asimismo, su faldón delantero queda a sólo 8,5 cm del suelo, por lo que, si no maniobramos con cuidado y despacio, es fácil que rocemos contra el pavimento al final de las rampas en las entradas a garajes subterráneos, o al intentar rebasar no pocos pasos de peatones sobreelevados.

La garantía de su sistema eléctrico de tracción (incluida batería) dura 8 años o 160.000 kilómetros.


Este articulo fue publicado el 15 Noviembre 15Europe/Madrid 2017 a las 9:03 am y esta archivado en Motor. Puedes suscribirte a los comentarios en el RSS 2.0 feed. Puedes escribir un comentario, o hacer trackback desde tu propia web.

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