Gloria Soto. El desacuerdo de Estados Unidos con la Corte Penal Internacional ha ido cobrando enteros durante este año, incidiendo en que nunca han firmado el Tratado y no son miembros.
De forma contundente lo ha explicado el Secretario de Estado Marco Rubio en una declaración publica donde informó que la CPI había nacido 24 años atrás con una jurisdicción limitada a los delitos mas graves, como genocidio y crímenes de guerra, y con una intervención subsidiaria cuando las naciones no encausaran esos delitos. Pero que la realidad es que la CPI se ha convertido en algo radical y extremo gobernado por un equipo de burócratas globalistas que no han sido elegidos por la gente y proclaman que su poder es casi ilimitado. “El peligro de esta Corte Global es continuo y amenaza nuestro sistema legal y político”, dijo.
El Secretario de Estado rememoró que Estados Unidos es un país libre y soberano desde hace 250 años. Que escoge a sus lideres, aprueba sus leyes, y cuando un americano es acusado de algún delito, se somete a un juicio ante un jurado compuesto por los propios ciudadanos. Que esa es la característica esencial e indispensable de la forma de gobierno estadounidense, el fundamento de una forma de vida compartida. Sin embargo, Rubio aseguró que, en el presente, gente poderosa de lugares lejanos quiere arrebatarnos la identidad. Ellos creen que deben estar a cargo de vuestras leyes, de vuestro país, de vuestra vida y no les importa si estáis o no de acuerdo. Al otro lado del mundo hay una institución que se hace llamar Corte Penal Internacional. A lo mejor, habéis oído hablar de ella, a lo mejor no. Lo mas probable es que no conozcáis los nombres de sus jueces, de sus fiscales, o de su presidente, y no tenéis porque saberlo. “Esa CPI y sus amigos están librando una guerra contra US, no con balas o misiles, sino con estatutos, pactos, y la fuerza del llamado Derecho Internacional”, afirmó.
Su objetivo puede ser: los agentes de la frontera que expulsan a los violentos criminales de nuestro país, los marines americanos que arriesgan su vida para defender nuestro hogar, los fiscales que trabajan para desmantelar a las bandas terroristas que atacan y matan americanos. Si nos quedamos de brazos cruzados, estos servidores pueden llegar a estar en las manos de jueces extranjeros alejados de nosotros miles de millas, que podrían ser los encargados de enjuiciarlos e incluso encarcelarlos. Y todo ello, por el único crimen de defender su propio país. La gente de América nunca ha estado de acuerdo con esto y nunca lo estará, enfatizó.
Marco Rubio animó a leer las palabras de la Declaración de Independencia y recordó que América luchó en la Revolución contra el poder que los obligaba a ser transportados allende los mares para ser juzgados por delitos fingidos. Que la independencia es un derecho de nacimiento y nunca se permitirá a burócratas extranjeros que lo supriman. Que la administración no se quedaría de brazos cruzados mientras la CPI y sus aliados intentaban amenazar a la nación. “Si creen que pueden privarnos de nuestra soberanía, les enseñaremos el verdadero significado de la determinación estadounidense”, concluyó.














