Desde esta pagina podes Compartir y guardar Demonios o ángeles caídos en tu Marcador Social Preferido, o enviarlo por E-mail a tus Contactos.

Marcadores Sociales

E-mail

Enviar por Correo
Octubre 31, 2019

Demonios o ángeles caídos

Escrito en: Cultura

Edades del Hombre Lerma 2019

Edades del Hombre Lerma 2019

Antonio Adeliño Vélez. En el año 2019, en la ribera del Arlanza, han estado de moda lo ángeles, ya que de abril a noviembre, se ha celebrado en la villa ducal de Lerma, la vigésimo cuarta edición de la exposición “Las edades del hombre”, donde hemos podido contemplar 90 piezas artísticas con más de trescientos ángeles, de los que 268 eran buenos y el resto eran demonios o ángeles malos. Y esta circunstancia me da pié a comentar algunas notas sobre los ángeles en general y sobre los demonios en particular.

Entiendo que el tema puede ser interesante para el lector por cuanto los ángeles forman parte de casi todas las culturas, desde las más antiguas como las mesopotámicas o las griegas, pasando por las judaicas, cristianas e islámicas, hasta las sectas actuales. En este artículo, recogeré la visión cristiana y católica de ángeles y demonios, por ser la que mejor conozco.

Monumento del Ángel Caído | Obra de Ricardo Bellver

Monumento del Ángel Caído | Obra de Ricardo Bellver

MejorableAceptableBuenoMuy BuenoExcelente (20 votos, media: 4.95 de 5)
Loading ... Loading ...

Ángeles y demonios no son entelequias salidas de la imaginación humana; son seres espirituales creados por Dios al comienzo del tiempo (solo Dios es eterno), su naturaleza es intelectual y por tanto son inmateriales, asexuados e inmortales. Son personas, por lo que están dotados de conocimiento y voluntad, pero su conocimiento aunque intuitivo es limitado porque desconocen los misterios sobrenaturales de Dios. Gozan de libre albedrío y de ahí que algunos eligieran conscientemente el mal, rechazando a Dios, en vez de amarle, adorarle y servirle, siendo mensajeros de sus designios y ayudándole en los planes de salvación para el género humano.

Los demonios son ángeles pecadores, caídos del estado de gracia en que fueron creados por rebelarse contra Dios, y al que no pueden retornar porque conocían perfectamente las consecuencias de sus actos, pues al ser espíritu puro no tuvieron ningún condicionamiento externo que interfiriera en su decisión. No sabemos cual pudo ser el pecado concreto de los demonios, se especula que solo cabe la soberbia y la envidia por querer ser como Dios; y esto, no en cuanto a naturaleza que sería absurdo, sino en cuanto a la gracia que solo concede Dios a las criaturas, y ellos querían conseguirla por sus propias fuerzas, sin intervención de Dios que la concede a quien quiere y conviene. Buscaban pues los demonios prescindir de Dios para alcanzar más bienaventuranza sobrenatural de la que ya gozaban, apoyándose solo en sus fuerzas para buscar su propio bien, prescindiendo de los designios de Dios. De ahí su inquina sobre el género humano, pues siendo este infinitamente inferior en naturaleza, puede alcanzar la bienaventuranza celestial con la ayuda de la gracia divina.

El Árcangel san Miguel expulsa a Satanás y a los demonios del cielo| Luca Giordano

El Árcangel san Miguel expulsa a Satanás y a los demonios del cielo| Luca Giordano

La actuación maléfica de Satanás y de los demás demonios, se dirige continuamente y sin descanso a impedir la gloria que deben dar a Dios los hombres. Su proceder habitual es la tentación por medio de imágenes e insinuaciones, pero en casos extraordinarios pueden darse las posesiones, apoderándose en unos casos de las facultades sensibles o capacidad de obrar de la persona, y en otros anulando las facultades espirituales o la capacidad de querer y buscar el bien. En este último caso siempre hay complicidad del sujeto. Como vemos, los demonios actúan personalmente, pero lo habitual es que lo hagan a través de intermediarios, ya sean personas, legislaciones, ideologías, sectas, logias, mafias, “lobby”, gobiernos o imperios, que inconscientemente hacen el trabajo sucio de Satanás.

La Biblia da por sentada la existencia de Satanás, príncipe de los demonios y afirma categóricamente que por la envidia del diablo entró la muerte en el mundo. Su objetivo es alejar al hombre de Dios y lo suele hacer sembrando la división. No en vano diablo significa: el que divide; por tanto juega sucio, propagando celos, envidia, codicia, ambición, guerra y muerte. No es conveniente entrar en su juego, pues como padre de la mentira siempre ganará, y así lo sentencia el refranero popular cuando afirma que sabe más el diablo por viejo que por diablo.

El que quiera creer que crea, pues el mayor triunfo del demonio es conseguir que se ignore o se niegue su existencia. Pero cuidado con practicar el tarot, jugar a la güija o poner velas a los espíritus en “halloween”, porque podemos abrir una ventana o la puerta a los demonios. La comunicación con los espíritus es posible y no hay más espíritus malos que los demonios que además pueden poseer cualquier cuerpo u objeto para manifestarse. Los difuntos no tienen ese poder, el diablo sí. No se alarmen, Dios puede más que el demonio y ya ha sido vencido por Jesucristo, pero no se les ocurra tontear o coquetear con el diablo, es el príncipe de este mundo y siempre les conducirá hacia el mal, aunque temporalmente pueda reportarles bienes, porque hacer el mal es su condición y tarde o temprano cobrará su deuda.



Volver a: Demonios o ángeles caídos